Colaboración de
Félix Carrillo Hinojosa
Los diversos caminos que nutren para bien o mal a la vida, son unos tatuajes con los que se carga y hacen de la misma, un mundo creativo en donde se vierte lo que la memoria quiere recrear o la tragedia inimaginable que como maldición acompaña siempre. En la vida de ella hay un poco de todo, sumado a la muerte llamada olvido envuelta en los finos perfumes y modas que siempre la persiguió.
Su niñez estuvo rodeada de mujeres y la creatividad de su hermano. Su vida escolar la vivió en el Colegio Católico Nuestra Señora de Lourdes donde terminó su primaria. El bachillerato lo inició en el Colegio La Enseñanza, de donde fue expulsada por mostrar una defensa férrea de la teoría evolutiva de Darwin que iba en contravía de la fe católica, que se practicaba a toda hora en ese recinto escolar.

Su madre la llevó de la mano, en los reinados de belleza en los que participó, siendo coronada en 1959 en el Carnaval de su tierra natal. Ante su renuente posición con lo establecido, siempre hizo lo que sentía. Fue la primera mujer estudiante de economía en la Universidad del Atlántico. Fue enfermera e instrumentadora, trabajó en mercadeo y publicidad, hasta que de manera autodidacta, fue influenciada por los escritores Virginia Woolf, James Joice y William Faulkner.
En esa búsqueda incesante que tuvo desde joven, logró penetrar en ese mundo diverso que se vive en las élites intelectuales, en donde se tropieza de todo. Eso la llevó en 1960, a tener una cercana relación amistosa con Alejandro Obregón, Álvaro Cepeda, Gabriel García Márquez, Germán Vargas Cantillo, Noe León, pintor este, quien le regaló un cuadro en donde ella aparecía rodeada de tres tigrillos, quienes hicieron de la Cueva el tertuliadero ideal.

A los 23 años se casó con el periodista y escritor boyacense Plinio Apuleyo Mendoza con quien tuvo a Carla y Camila. Conoció de cerca al Sacerdote Camilo Torres y a la crítica de arte Marta Traba.
En 1969 publicó ‘El muñeco’, su primer cuento, tiempo en que se trasladan a París, donde participó en la revista Libre, dirigida por su esposo, que sirvió de enlace a las voces de literatos, pintores, poetas exiliados, destacándose los nuevos gestores del ‘boom’ latinoamericano.
A los tres años, le descubren una enfermedad que la acompañó siempre. En 1975 publicó ‘Oriane, tía Oriane’, su segundo cuento, un año después ‘La sala del niño Jesús’. Inició en 1977 la creación de su novela ‘En diciembre llegan brisas’.
A principio de los 80’ se divorcia y hace la compilación de cuentos ‘Algo tan feo en la vida de una señora bien’.
Dos años después decidió darse una nueva oportunidad en el amor y se casó con el ingeniero francés Jacques Fourrier.
Para 1987 publicó su tan esperada novela ‘En diciembre llegaban las brisas’, con la que su nombre empezó a ser comentado con fuerza en el mundo literario y traducida a varios idiomas con la que ganó el premio ‘Grinzane-Cavour’ a mejor libro extranjero.

Para 1992 publicó su colección de cuentos ‘El encuentro y otros relatos’. Dos años después termina su novela ‘El tiempo de las amazonas’ que permaneció inédita hasta el 2019, momento en que sus hijas deciden darla a conocer.
Su obra recoge elementos opresivos y de estigmatización, en donde es evidente la tristeza y lo gris del mundo social que vivió. Lo femenino en su obra es una clara muestra de liberación. Su madre, abuela, la hija, la nieta, están activas en esos roles que cada una cumple. Lo marginal aparece, al igual que los rasgos aleccionantes de inclusión. Son mujeres enfrentadas a lo previsible y a ser llamadas a lo creativo, a romper con ese viejo molde de estar quieta por orden del patriarcado. Es el viaje de ser niña y a la vez mujer. Es el encuentro de la inocencia y la picardía. Todo eso está en su obra y es la vida que ella vivió, que camina en su rica creación literaria.
Horas antes, logró escribir los primeros párrafos del cuento ‘Un amor de mi madre’, que a manera de adiós definitivo, selló su vida de colores vivos y nubes negras, para apagarse como por encanto del realismo mágico que estuvo siempre en ella, en una tarde de la agitada ciudad de las luces. Fercahino.
Marvel Luz Moreno Abello nació en Barranquilla el 23 de septiembre de 1939 y falleció en París el 5 de junio de 1995. Padres Berta Abello Falquez y Benjamín Moreno)#RelatosFercahino.
*Escritor, Periodista, Compositor, Productor Musical y Gestor Cultural para que el vallenato lograra una Categoría dentro del Premio Grammy Latino.