Necesarios y complementan el ‘look’
por Valeria Naissir
La necesidad del uso del tapabocas debido al COVID-19, hizo que dicha pieza, que no era común utilizar en el occidente, pues solo se le veía al personal médico, se convirtiera en algo indispensable de nuestro día a día.
En poco tiempo, las marcas de moda tanto establecidos nombres en la industria como las pequeñas marcas emergentes, reaccionaron inmediatamente a esta nueva necesidad.
Inicialmente, cuando cada rincón del planeta se encontraba en cuarentena, se vieron nuevos tapabocas, distintos a los quirúrgicos del personal de sanidad, pues estos se habían agotado. Es allí cuando se inició la venta de tapabocas con otros tipos de materiales y en distintos colores. A medida que se iban levantando las medidas de confinamiento, y más personas salían, se dieron nuevos diseños. Las marcas de lujo lanzaron tapabocas novedosos, los cuales no solo variaban en colores si no en textiles. Algunos bordados con perlas y demás pedrerías, otros con amarres en tiras en seda o incluso con cadenas, en reemplazo del común elástico del original. Hoy vemos un sinfín de diseños únicos y llamativos. Se lucen de manera que hagan juego con el resto del ‘look’, convirtiendo así a aquel retazo de tela cuya única función al principio era protegernos, en un accesorio extraodinario.