Representa a Barranquilla en concurso Miss Grand Colombia
El evento se realizará del 12 al 18 de junio en Bogotá.
Colaboración de
Carlos A. Sourdis Pinedo
La polifacética Sophia Ortiz se siente preparada para representar a Barranquilla en el concurso Miss Grand Colombia, evento de belleza que llegó a su vida como muchas cosas que le han sucedido.
Esta artista, nieta de barranquillera, nacida en Houston, Texas, ha conseguido a los 22 años hacer realidad varios de sus sueños.
No sólo por su autorrealización y satisfacción personal sino por cumplirlos como, por ejemplo, intentar ser actriz, cantante, modelo, conquistar reinados de belleza mientras termina su carrera de odontología.
A los 16 años creó una fundación para ayudar a niños afectados por el cáncer mientras ella padecía de leucemia.

La fundación brinda beneficios y alivios al sufrimiento de los niños con cáncer y, obviamente, a sus familiares.
Desde pequeña aprendió a bailar cumbia, vallenato, salsa y participó en varios carnavales de Barranquilla en el extranjero, fiestas patrias y concursos donde siempre se destacó como toda una autentica exponente de su raza.
Pero los riesgos y amenazas para la vida de Sophia comenzaron incluso antes de que ella naciera. Su madre, Mary Luz Sarmiento, tuvo que buscar asilo fuera del país hace unos 25 años, y mudarse a Texas, luego de sobrevivir a una balacera en la que recibió un tiro en el abdomen mientras se producía una fuga de reclusos en una prisión bogotana donde ella hacía prácticas como estudiante de psicología.
Después de múltiples dificultades debido a que Mary Luz no hablaba inglés, conoció al odontólogo Orlando Ortiz, quien la invitó a formar un equipo en el consultorio que él montó en Bellaire, no muy lejos del Centro de Houston. Se enamoraron y se casaron.
Por eso Sophia y su hermana Valery nacieron en EE.UU. Describen un vida muy feliz hasta que en 2015 es diagnosticada con leucemia.
No es una sentencia de muerte
Aunque muchos pacientes con esta enfermedad lo toman como una sentencia de muerte, Sophia siempre pensó que si se dejaba vencer por los pensamientos negativos, no iba a poder vencer esa muerte. “Mis padres lloraban todos los días. En un momento así, todo tu mundo, tus sueños, tus planes, se te caen al piso. Pero yo, como pensaba que me quedaba poco tiempo de vida, decidí vivir todo al máximo, no dejarme vencer por la debilidad ni darme por vencida. Quería ser una luchadora por la vida. No fue fácil pasar por la quimioterapia, que tanto debilita”.
Recuerda que uno de los peores síntomas eran las hemorragias nasales, constantes y abundantes. y la caída del cabello, también . La madre le tuvo que comprar extensiones, que la hizo sentir menos triste. Tuvo que renunciar a pintarse las uñas, a veces, se ponen oscuras y quebradizas, y hay dolor en las cutículas debido a la quimioterapia.

A pesar de sus evidentes atractivos físicos, Sophia busca algo más noble que promover su vanidad.
Sabe que es una manera de conseguir ampliar su red de influencias para atraer cada vez más contribuciones financieras a la Fundación ‘Life is Precious’ (‘La vida es Preciosa’), que dona todo lo obtenido a la prestigiosa organización St. Jude (Saint Jude’s Children Research Hospital) en donde ella misma recibió su exitoso tratamiento.
Aspira a obtener título de Grand Miss Colombia (del próximo 18 de junio, representando a Barranquilla), un concurso de belleza para mujeres de ascendencia colombiana que no han nacido en este país. Y lo hace por una sola razón: sabe que servirá como plataforma para obtener mayor visibilidad, apoyo y relaciones que contribuyan a incrementar la ayuda internacional que la St. Jude recibe debido a la reconocida inversión e investigación de esta entidad contra el cáncer en niños y jóvenes.
Es conmovedor y admirable que haya decidido emplear sus atractivos físicos y poner la popularidad que éste título le pueda otorgar al servicio de una causa tan hermosa como la que ella ha emprendido cuando apenas era una jovencita agobiada por una sentencia de muerte ‘casi segura’. Su primera incursión en los concursos de belleza “sucedió un día durante uno de mis chequeos rutinarios: una enfermera del hospital me invitó a participar en un concurso de belleza juvenil por la ciudad de Houston, acepté y gané el certamen nacional; después fui a internacionales como Miss Teen Americas USA, donde alcancé mi máxima distinción como Miss Teen North América 2019”. Un momento en que además logró que en el hospital le anunciaran que estaba totalmente curada de la leucemia.
Mientras tanto, los padres habían buscado ayuda milagrosa, hasta yendo a México para asistir a las procesiones de la Virgen de Guadalupe, y otras búsquedas espirituales.
Es entonces que Sophia, a los 16 años, mientras estaba prácticamente desahuciada, decide hacer algo útil ‘con lo que le quedaba de vida’, y crea la Fundación ‘Life is Precious’.
“Yo sentía que me quedaba poco tiempo en esta vida y le dije a mis padres que quería darle vida a esa fundación, después de un tratamiento de quimioterapia y de transfusión de sangre. Fue una semana muy dura en la clínica que me hizo pensar que ya no iba a salir viva de ahí, que debía aprovechar el tiempo que me quedaba”.
Mary Luz y Orlando no pudieron ocultar su admiración ante el hecho de que a pesar del duro momento que estaba atravesando, Sophia tomara la decisión de dedicar sus esfuerzos a ayudar a otras personas con cáncer, niños sin recursos económicos especialmente, y le dieron todo su apoyo a lo que bien podía ser el cumplimiento del último deseo de su hija.

¿Un milagro?
“Yo pensaba que era como un prueba que Dios había puesto en mi vida, ese obstáculo tan duro, y ahora también pienso que fue Él quien me dio una segunda oportunidad gracias a eso. Dios me salvó para tener un propósito en este mundo. El objetivo al comienzo fue recaudar fondos para ayudar en la investigación para combatir y curar el cáncer en niños, de esta manera mi muerte no sería en vano”.
Después de tres años de haber sido diagnosticada con leucemia, “milagrosamente”, después de una nueva serie de análisis médicos, no hallaron ni una sola célula cancerosa en su organismo. Su ejemplo causó tanta impresión entre los médicos de la clínica que sus directivos decidieron nombrarla Embajadora Internacional del Saint Jude’s Children Research Hospital.
“Esto me ha permitido asistir a muchos eventos de la Fundación y crear muchas alianzas con personas importantes que pueden hacer donaciones para mi Fundación.
“Con esas conexiones también he logrado reunir colecciones de libros que he donado a las Escuelas Distritales de Barranquilla, para el programa de bilingüismo”. También organizó una venta de pizzas y pasteles en su escuela para recoger fondos para su Fundación, fondos que entrega totalmente a la Saint Jude’s Children Research Hospital.
Los tiempos de la pandemia del Covid fueron especialmente duros para ella, dado que su débil sistema inmunológico la obligó a guardar precauciones extremas para evitar convertirse en otra víctima de esta plaga que azotó al mundo entero.
Mucha suerte para esta valiosa joven que tiene la misión de aliviar el sufrimiento de tantos niños y jóvenes que atraviesan las duras dificultades que ella pudo milagrosamente superar.
Sophia está preparada para competir en Miss Grand Colombia: tiene belleza, es talentosa e irradia un carisma inigualable.



