barranquillero entre los ganadores de certificación internacional
El talentoso ingeniero industrial barranquillero Ricardo Lapeira Támara forma parte del equipo que propuso crear una certificación de mejores prácticas para que las empresas se comprometan con el acceso a información confiable, relevante y oportuna por parte de sus consumidores.
Además de él, el grupo está conformado por otros cinco profesionales de distintas nacionalidades: Argentina, Chile, México y Venezuela.
La idea fue desarrollada dentro del marco del evento Latinoamérica vs. Covid-19 organizado por el Massachusetts Institute of Technology, del 19 al 21 de junio de 2020.
“El concurso tenía varias líneas distintas. Mi equipo participó en una enfocada a luchar contra la desinformación. Cada categoría escogía las mejores tres ideas sin orden de importancia. La nuestra fue una de esas tres”.
Ricardo es un profesional integral. Tiene además un master en filosofía en los Países Bajos; y desde hace 1 año regresó a su ciudad natal para trabajar en Koombea, firma colombiana, creada precisamente por el barranquillero Jonathan Tarud, y es experta en ayudar a las compañías a saltar al mundo web y móvil con productos digitales que sostienen un nuevo negocio.
Ricardo trabaja en el área de marketing como el escritor de contenidos.
Se graduó con honores del Colegio Marymount y de ingeniero industrial en la Universidad del Norte.
“La ingeniería es una carrera muy completa pero se queda corta para enfrentar el mundo de hoy. Mi curiosidad intelectual me llevó a explorar nuevos horizontes”.
Con respecto al trabajo en casa, “creo que uno nunca termina de adaptarse realmente. La interacción con los demás hace falta, pero en general muy bien. La empresa se ha preocupado mucho por nuestro bienestar”.
De su experiencia en los Países Bajos anota: “es un bello país con una gente increíble, aunque con unas costumbres distintas a las nuestras. Fue muy enriquecedor haber compartido ideas distintas. Sin duda una gran oportunidad”.
Le duele mucho ver lo que está pasando en la ciudad a raíz de la crisis. “Debemos cambiar muchas cosas si queremos creernos el cuento de que Barranquilla es una capital de vida. Han habido logros importantes pero hace falta mucho”.