Uno de los jugos que pide nuestra querida Shakira cuando viene a Barranquilla es el de corozo. Este refresco rojo y dulce es símbolo del Caribe y más específicamente del Atlántico. Crece en ramilletes, en una palma de tallo delgado; y forma matorrales espesos. Es característico de zonas bajas y secas, usualmente por debajo de los cien metros de altura sobre el nivel del mar, con más frecuencia en playas marinas. También se encuentra en las sabanas de Córdoba, Bolívar y Sucre, en terrenos con problemas de drenaje Además de jugos, en nuestro Caribe el corozo es muy usado para elaborar mermeladas y vinos, con sus frutos maduros y cocidos. Esta planta crece en colonias y es refugio para la fauna silvestre, especialmente aves, mamíferos menores y reptiles por tener muchas espinas en el tallo y en las hojas. Esta deliciosa fruta es rica en vitamina C. Su consumo no sólo evita el estreñimiento y ayuda a tener fácil evacuación, sino que además es excelente para ayudar a aumentar la hemoglobina en las personas que sufren de anemia, para las mujeres que tienen sangrados vaginales abundantes y para quienes han tenido hemorragias después de una cirugía. La conclusión es que el corozo es una fuente de antioxidantes naturales; por lo tanto beneficioso para la salud.
Ingredientes para 6 vasos
1 kilo de corozo
3 litros de agua azúcar al gusto
Preparación
Pon a cocinar los corozos con el agua hasta que estén blandos. Después separa el agua de la fruta. Tritura los corozos para que desprendan la cáscara y la carnosidad. Esto es importante para que el resultado sea un jugo concentrado y lleno de sabor. Enseguida vierte el agua nuevamente para mezclarla con los corozos macerados y deja reposar. Finalmente cuela la preparación y añade hielo y azúcar al gusto.