Los periodistas de CV Noticias y Atlántico en Noticias le hicieron un reconocimiento como personaje del año
por Angélica Santamaría
El Padre Cirilo es un nombre que pertenece a Barranquilla, y al mencionarlo se piensa en la sonrisa fácil y luminosa del sacerdote holandés que desde hace unos cuarenta y dos años se quedó en esta tierra para trabajar por los más desfavorecidos. Su nombre: Cyrillus Swinne, un religioso de la Comunidad Los Camilos, orden de clérigos que existe desde 1582 y consagra su servicio a los enfermos.
Durante estas cuatro décadas en torno a él han florecido incontables cosas. La primera es un jardín donde crecen numerosas clases de orquídeas, cactus, helechos, flores de loto, y una larga lista de especies vegetales brotan de la tierra como símbolo de los milagros que con el trabajo de cada día, Padre Cirilo ha hecho florecer en el Barrio La Paz, en su lucha inagotable contra la pobreza y la violencia en su génesis cotidiana.
Ha sido así como los habitantes del sector y sus zonas de influencia han recibido los beneficios de diferentes centros de atención: Durante cuarenta años la comunidad contó con el Centro San Camilo, una IPS de primer nivel con algunos servicios de nivel 2, y atención 24 horas en urgencias de maternidad. En el 2017 esta obra fue entregada al Distrito con el propósito de que el mismo continúe su operación.
Actualmente están en funcionamiento: CE Camilo, para la atención y rehabilitación de población con discapacidades congénitas o sobrevinientes; Casa Lúdica, un centro cultural para la formación musical y artística; Fundación Hogar San Camilo, para la atención a la tercera edad; Biblopaz, una biblioteca con salas de servicios especializados, formación en áreas técnicas y auditorio; un polideportivo; una emisora comunitaria; programa de alimentación diaria a 400 personas; una cooperativa; una red de colegios para educación básica, media y técnica.
Si entendemos que un milagro es hacer posible lo imposible, estas obras son milagros del trabajo consagrado y la cosecha de un hombre de fe y acción, de la humildad y el carácter, de la alegría y la perseverancia, de la visión de un empresario y líder social con la mística del servicio, seguido por un grupo de apoyo que se une incondicionalmente a todos sus esfuerzos, inspirado por su ejemplo y contagiado por su entusiasmo. Milagros y más milagros que han cambiado la historia de miles de personas, al transformar grupos humanos en su mejor versión comunitaria y al brindar esperanza en el emprendimiento de proyectos de vida que redundan en cadenas de bienestar propias de una verdadera paz.
Forman parte de su equipo de trabajo: Hubertus Van Neeven, María Paulisse, Angel Otazúa y Emilia Navarro, entre otros.
fotos Jairo Guzmán












