por Loor Naissir
Han pasado cinco años desde cuando María Camila Soleibe Alarcón, de ascendencia libanesa, se convirtió en la Señorita Atlántico y logró conquistar el título de princesa entre las cinco más hermosas de Colombia.
También fue escogida por los reporteros gráficos como Miss Fotogénica.
Al año siguiente le trajo a los colombianos la corona de Reina Hispanoamericana, concurso efectuado en Santa Cruz, Bolivia.
Aquella jovencita que deslumbró con su belleza y donaire, luce hoy más bella, desenvuelta en las pasarelas y con un atributo adicional: terminó sus años académicos de Comunicación Social y Periodismo en la Universidad del Norte, donde también está culminando su otra carrera en Ciencias Políticas y Gobierno.
Una reina y modelo juiciosa, con los pies sobre la tierra, porque sabe qué quiere en la vida.
Acaba de llegar de España, donde estaba haciendo un semestre de intercambio académico en Ciencias Políticas y por la la pandemia tuvo que terminarlo de manera virtual.

Se vino primero a Bogotá en un vuelo humanitario y después a su natal Barranquilla para pasar estos días con sus familiares.
El próximo semestre hará sus prácticas profesionales para graduarse con doble titulación.
“Me gustaría volver a España para a hacer un máster, pero más adelante”.
María Camila sigue en el modelaje, profesión que llegó a su vida a los 15 años sin proponerselo.
“Estoy trabajando con algunas marcas pero sin contratos de exclusividad con ninguna; las fotos que he hecho son por lo general por contrato para marcas reconocidas”.
Cuenta que en España le fue muy bien. “Las personas con las que viví fueron súper agradables, hacíamos actividades e intentábamos mantener la mente ocupada todos los días.

Aquí aprovecho para estar con mi familia, recibo clases, me pongo a leer, hago ejercicios; estoy entrenando todos los días sin faltar, salgo a hacer deportes, a montar bicicleta o a trotar al menos dos o tres veces a la semana. Me mantengo haciendo algo”.
Durante esta pandemia también ha estado trabajando en un proyecto que va a sacar pronto con su hermana y una amiga. “Dios mediante si todo sale bien, lo vamos a estar sacando después de la pandemia o de pronto un poquito antes”.
Los planes que tiene a corto plazo son irse a Bogotá, “porque allá me sale más trabajo en el modelaje y también porque voy a hacer mis prácticas profesionales”.
El modelaje fue primero que el reinado. “Yo fui a acompañar a una amiga a un casting que tenía en una agencia en Barranquilla que se llama Savants Models, y me dijeron que por qué no hacía yo también el casting. Bueno, no sabía qué decir porque yo igual estaba súper chiquita, tenía 15 años, pero me dije: ‘bueno, lo voy a hacer’. Llamé a mi mamá y ella me autorizó diciendo: ‘Sí, bueno, hija, dale’. Entré al casting y cuando salí, me dijeron que me habían escogido, y como a la semana me salió mi primer trabajo y así me empezaron a llegar trabajos, más trabajos. Mi primer contacto con el reinado fue a través de la misma agencia, y un año después me contactó directamente Diana Caballero y todo el equipo del Comité de Belleza”.

María Camila confiesa que ahora no está enamorada. “Salí recientemente de una relación y la verdad hasta ahora estoy muy tranquila, teniendo tiempo para mí”.
Para ella, “el amor es reciprocidad, es confianza, es honestidad, es que te sientas tranquilo estando con la persona amada o que te diviertas estando con ella”.
Bella y radiante de felicidad en estos días de pandemia. Así luce María Camila Soleibe, la modelo y reina de Hispanoamérica.
