Cuando eran niñas Karla y Leyla Chams Vega brincaban sobre los rollos de telas que llegaban a la bodega de los almacenes William Chams y, mas grandecitas, ayudaban a empacar las telas en temporadas de vacaciones; y les pagaban!
Mientras, María Victoria Chams Puche, su prima más pequeña, se dedicaba a vestir a sus muñecas con los diseños que ella mismahacía con los retazos de tela que encontraba en la casa.
No se imaginaron que años después, Karla ya graduada en finanzas y economía en Estados Unidos, Leyla graduada en diseño textil y María Victoria con el título en diseño de modas llegarían a trabajar al lado de su papá y tío, Sergio Chams, en el negocio familiar que comenzó en el centro de Barranquilla por iniciativa de sus abuelos, William y Victoria; Y hoy es uno de los almacenes más reconocidos y tradicionales de la ciudad y de la costa caribe.
Karla nos cuenta que antes de llegar a barranquilla trabajó en Nueva York como asistente ejecutiva en un almacén de ropa de playa, donde adquirió experiencia escogiendo telas y armando los cortes; y cuando regresó junto a su hermana Leyla decidieron hacer una prueba con setenta blusas en cinco diseños diferentes; la sorpresa y alegría fue que se vendieron todas en sus almacenes, y continuaron sacando prendas exitosas, pero al año Leyla se fue a vivir a Estados Unidos, y a Karla esa vivencia y su contacto permanente con las telas la motivó a especializarse en mercadeo de moda, en Barcelona.
LA CREACIÓN DE LA MARCA

A su regreso en 2014 se retoma el proyecto ya mucho más en serio, junto a su prima María Victoria, quien acababa de terminar sus estudios de diseño de modas en la Universidad Autónoma del Caribe, y trabajaron de una manera conjunta con toda la organización de la empresa WILLIAM CHAMS en la creación de la marca de ropa CHAMS. “Porque uno debe valorar lo que tiene acá, lo que los abuelos fundaron con tanto esfuerzo y amor”.
Se creó la imagen corporativa, el logo, las etiquetas y marquillas, la ubicación en los puntos de venta, la confección y distribución, la capacitación a las vendedoras, etc…
Se definió el objetivo de ser una ropa inclusiva, dirigida a personas de cualquier talla y edad. Que cualquiera la pudiera comprar y sentirse identificada.
Después de dos años de aportar sus conocimientos en los diseños, María Victoria se fue a hacer una maestría en diseño textil en SCAD, en Savannha, Georgia. Hoy trabaja en Nueva York adquiriendo experiencia en una empresa de textiles como diseñadora.
Karla siguió a cargo del desarrollo de la marca y apoyando a su papá en el departamento de compras.
Producen un promedio de mil quinientas prendas mensualmente y ya están vendiendo en 12 de los 15 almacenes de la familia.
“Son diseños elegantes, de moda, y con precios asequibles. Camiseros, blusas y pantalones casuales en todas las tallas. La línea es económica, cómoda, fresca, colorida y muy Caribe”.
Tienen talleres satélites generando empleo en varios sectores de la ciudad y también en Soledad; se le hace supervisión permanentemente a la calidad para garantizar los acabados.
Karla disfruta escogiendo los estampados para sus trajes. Para la entrevista lució uno de los talegos que vende.
En sus colecciones tiene diseños de un solo hombro, con arandelas; estampados en flores, bolas y rayas; y pantalones anchos.
Se diseña pensando en la comodidad, la elegancia y la funcionalidad. Su sello es Caribe.