Una gran voz de Latinoamérica
El 27 de febrero de 1966 Dios llegó temprano a la sala donde estaban los niños que ese día iban a enviar a la tierra. A todos los bendijo, pero a uno de ellos lo miró fijamente y le susurró al oído: “Hijo, te voy a dar una voz hermosa y con ella vas a ser feliz y vas a hacer feliz a mucha gente. Además, te voy a enviar a un país maravilloso”. Ese niño llegó al hogar de los Solís Lara, ubicado en Valdivia, Chile. El pequeño fue bautizado con los nombres de Fernando Javier. Valdivia es una ciudad y Comuna del Sur de Chile, capital de la provincia homónima y de la Región de Los Ríos. Conocida como la perla del sur y la capital cervecera de Chile. Allí, Fernando, realizó sus estudios hasta que 1987 decide trasladarse a Santiago, la capital chilena. Pero, ¿quién es Fernando Solís Lara? Es un amable caballero, tímido, a quien, como dije al principio de este relato, Dios lo premió con una hermosa voz. Hoy por hoy es una de las voces más cotizadas de habla hispana. Trabaja con la cadena Fox, Universal Channel, la Televisión Nacional de Chile y con muchas estaciones de radio en todo el continente americano. En Colombia es la voz de la W y del programa Viaje Latinoamericano que se emite por Uniautónoma FM Estéreo en Barranquilla. La voz más famosa de Latinoamérica estuvo recientemente en Barranquilla dictando un taller de locución y quedó encantado con nuestra gente, con nuestra gastronomía, con nuestra arquitectura y prometió regresar en plan de vacaciones con su familia. Está casado con Analía Croci, con quien tiene una hermosa hija a la que han bautizado con el nombre de Canela. De su primer matrimonio nacieron Fernando, Francisca y Joaquín. Fernando quería ser marino pero un día decidió olvidar el mar y los barcos para plantarse frente a un micrófono, herramienta de trabajo que, a la postre, se convertiría en el timón del barco de su vida. Jimmy Brown fue un reconocido hombre de radio en Chile quien con su esposa Ludmila Ibatulin fundó la Radio Andrés Bello. Y fue Jimmy Brown quien le dio la gran oportunidad de su vida a Fernando cuando creyó en sus cualidades y de inmediato le apoyó. Fernando es un convencido de que el locutor es un intérprete de las emociones. “Uno tiene muchas voces porque tiene muchas emociones”, asegura el locutor chileno. Posee una extraordinaria colección de radios antiguos y de discos de vinilo. En sus días libres se dedica a escuchar música clásica, a disfrutar la familia y a cocinar.

Su especialidad en la cocina es el salmón al papillón y el cancato, un plato de pescado asado, típico de la gastronomía del sur de Chile. Su estudio de grabación, ubicado en la capital de Chile, lleva un nombre muy peculiar, “Animal de radio”. “El nombre se lo debo a mi amigo Lalo Mir, un locutor argentino que hacía un programa con ese nombre y quien me convenció que lo llamara así”, aseveró Solís. Fernando es unverdadero caballero de la radio, de la locución. Un padre amoroso, un amigo leal que disfruta al máximo cada instante de la vida. Su voz sale delalma y penetra suavemente por el oído de quienes tienen la oportunidad de escucharlo.
