Además de reflejar paz y frescura, el azul inspira confianza y al mismo tiempo es frío y se asocia con la mente y la fantasía. A la mayoría de las personas les gusta porque luce bien en cualquier ocasión. Las mamás lo usan cuando nace un niño, porque se identifica con la masculinidad. En la antigüedad se le asociaba al infinito, a la inmortalidad, a la realeza y a lo sagrado. Era el color de las divinidades y los faraones. Muchos de los que meditan se concentran durante diez minutos visualizando el azul marino.
Hay decoradoras de interiores que sugieren este color para pintar la habitación de los niños en edad escolar porque es ideal para que se concentren en los estudios. También es aconsejable para el insomnio. En la moda es el color que más explotan los diseñadores para vestir a los hombres. A propósito del mes del padre les presentamos este color en prendas y accesorios.








