Emprendedora, creativa y muy natural
La diseñadora Carlina Cepeda Álvarez encontró en la bisutería artesanal y la joyería artística su nuevo proyecto para desarrollarse profesionalmente. En estos días está que no se cambia por nadie porque se ganó el premio Fondo Emprender del Sena, que consiste en un capital semilla que le dan para empezar su negocio: conseguir un local donde montar su taller, comprar los materiales y contratar a seis empleados.
Sus accesorios son diferentes y contribuyen a valorar nuestra riqueza. Utiliza piedras naturales en bruto que acomoda en sus diseños, como perlas de agua dulce, turquesa, coral, coralina, cuarzo, amatista y ahora esmeralda.
A algunos de sus clientes sí les importa el poder de las piedras y a otros no. Sin embargo, en su discurso para que las personas valoren sus accesorios dice: “En estos diez minutos que llevamos hablando hay decenas de mineros buscando piedras…”.

Su emprendimiento comenzó con la plata que le daban sus papás para la merienda desde que cursaba segundo semestre en la Universidad Autónoma del Caribe. Fue ahorrando para comprar las piedras para hacer los collares, las pulseras y los aretes que vendía a sus compañeras de estudio. Les decía: “el cuarzo ayuda a atraer buenas energías, a equilibrar la personalidad. La amatista purifica el alma. El cuarzo rosado es la piedra del amor”.
Carlina utiliza el zamak, una mezcla de zinc y cobre con baño de oro de 24 kilates, para montar las piedras. Su novio, René Rivero, ingeniero industrial, es el modelo de su marca Tribale by Carlina Cepeda. “Tribal es aquello que es propio, que nadie me lo puede quitar. Por eso le puse ese nombre”.
Su familia la apoya en todo: su mamá, Carlina Álvarez, va a trabajar con ella en la parte administrativa. Su papá, el abogado Blas Cepeda, la promociona donde va, y su hermana Anie, quien es médica, también valora su trabajo, que es hecho con mucho amor.
fotos cortesía de David Pereira Patiño









