La preservación de óvulos,
una manera de desafiar nuestro reloj biológico
por Dra. Linda Mlayes Burchardt
Ginecóloga y máster en reproducción humana
Cada día postergamos nuestros sueños de ser madres por diferentes motivos, desconociendo el riesgo que nos marca nuestro reloj biológico dado el proceso natural de envejecimiento del ovario.
Las mujeres nacemos con cierto número de óvulos que serán utilizados en toda la vida reproductiva los cuales se van perdiendo de manera natural en las distintas edades, generando la disminución de la reserva ovárica.
Al llegar a la pubertad e iniciar la menstruación cada mes nuestros ovarios reclutan y seleccionan varios folículos los cuales contienen los óvulos, uno solo será ofrecido para buscar un embarazo mientras los otros se perderán por un proceso llamado atresia. Por este proceso se pierden muchos óvulos; los 35 años marcan el punto donde se acelera dicho proceso agudizándose a partir de los 38. Con la preservación de óvulos lo que hacemos es recuperar antes de estas edades los que irían a la atresia y son preservados mediante un proceso de congelación para que en un futuro puedan ser usados por fecundación in vitro y nos brinden la oportunidad de lograr un embarazo cuando lo decidamos.
Teniendo en cuenta estos datos, muchos estudios recomiendan que la edad máxima para congelar óvulos sean los 35 años debido a que a una mayor edad la calidad y la cantidad de óvulos disminuyen. Concluyendo que es mejor “congelar un óvulo a los 35 años que utilizar uno fresco a los 40”.
Por todo esto, recomendamos congelar los óvulos a una edad menor de 35 años, lamentablemente esa no es nuestra realidad, estamos dejando pasar el tiempo por múltiples causas y cuando tomamos la decisión nos encontramos con edades entre los 35 a 40 años las cuales no son las edades más recomendada para obtener los mejores resultados.
Al momento de tomar la decisión de congelar, no estamos agotando el número de óvulos que tenemos ni mucho menos alterando nuestra fertilidad a futuro, lo que hacemos es aprovechar y rescatar los óvulos que se irían a perder por la atresia. En mujeres menores de 35 años sin antecedentes de enfermedades o cirugías que alteren la reserva del ovario podemos obtener por ciclo entre 15 a 20 óvulos maduros aptos para su congelación y en mayores de 36 años entre 5 a 10.
No solo se congelan óvulos para postergación de maternidad, también debemos tener en cuenta las enfermedades o antecedentes ginecológicos que afectan precozmente la reserva ovárica tales como: endometriosis, masas de ovario, cirugías sobre el ovario o trompas, enfermedades autoinmunes, hematológicas, familiares con falla ovárica o menopausia precoz y las pacientes oncológicas las cuales serán tratadas con quimio o radioterapia.
Hablando un poco de tiempos de congelación, tanto el óvulo como el semen no tienen fecha de caducidad ni mucho menos sufren daños al momento de descongelar y usarlos, a nivel mundial han logrado embrazo con semen de aprox 30 años y con óvulos de 12 años de congelación.
Mi recomendación final para todas esas mujeres en edad fértil que aún no tienen entre sus objetivos a corto plazo el ser mamás es no olvidar que “la prevención es la mejor manera de cuidar tu reproducción”.
Lo ideal es acudir a citas médicas y en lo posible realizar estrategias de prevención por medio de la Evaluación del Riesgo de Infertilidad, programa que ofrece la Fundación Medica Reproductiva FUMREP, como una estrategia de gestionar el riesgo de infertilidad en mujeres, hombres y parejas que deseen tener hijos a futuro.
La dra. Mlayes es Directora De La Fundacion Medica Reproductiva, Fumrep, Barranquilla. Coordinadora Programa Ovodonación, Procrear, Barranquilla
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