En la búsqueda de los orígenes de la música tropical en Colombia
Una de las consecuencias colaterales de esta documentada investigación de Adlai Stevenson Samper es la búsqueda de los orígenes; por lo menos en Barranquilla, el modo en que aparece con aire de ciudadanía la denominada música tropical en una simbiosis histórica entre aires folclóricos nativos —los llamados bailes cantados o fandangos de lengua— con el formato orquestal jazz band más allá de las incursiones ‘típicas’ en las bandas de vientos —hermanas de las agrupaciones de dixieland en USA— regadas por todo el país y en especial en la región Caribe.
Es que el formato jazz band presupone un manejo técnico de mayor complejidad, equilibrando las diferentes secciones orquestales claramente diferenciadas, arreglos generales para la ejecución y lo más importante a nivel económico, era en ese momento un aliciente para que los estratos altos sociales apegados a las modas internacionales los acogieran en sus clubes, fiestas y hoteles en donde les presentaban fox trots, canciones lentas, españolas, tangos, guarachas y también por supuesto porros, cumbias, paseos y fandangos.
Otro aspecto importante del libro sobre el merecumbé es que presenta coetáneamente el desarrollo del nuevo ritmo y sobre todo la incidencia notoria de la empresa disquera Tropical de Barranquilla, perteneciente a Emilio Fortuo, que aprovecha el ‘boom’ sonoro para emplazar una maquinaria publicitaria en torno a este filón musical con tres o cuatro producciones musicales anuales de la orquesta de Pacho Galán, incluso con cambios en la denominación de la agrupación, planteando para tal efecto un rediseño de los estudios y el contrato de un ingeniero de sonido mexicano que le ofrecería a los productos de la disquera calidad internacional en el tratamiento del sonido.
En el desarrollo del libro de Stevenson —que en el 2006 había escrito y publicado una biografía de Pacho Galán, inventor del merecumbé— se presentan razonados análisis de todos los aires musicales que confluyen en el invento del merecumbé. Desde los nativos aclarando que se trata del merengue de la costa Caribe y no el dominicano con sus acoplamientos rítmicos con la cumbia y esculcando una posible prehistoria en algunos segmentos con la contradanza europea y los contextos históricos de la gloriosa década del 50 —la posguerra— en donde irrumpieron el rock and roll, el mambo, el cha cha cha a los cuales el merecumbé les acompañó en buena medida en la internacionalización cuando fueron acogidas las composiciones de Galán por orquestas y cantantes internacionales en Cuba, Republica Dominicana, Panamá, Venezuela, México y Estados Unidos.
En Colombia no hubo en esos heroicos tiempos, signados por la violencia ocasionada por el crimen de Jorge Eliecer Gaitán en 1948, orquesta ni conjunto que no colocase un merecumbé en su repertorio —había que darle alegría y optimismo a esa aciaga temporada— y que el plural conjunto de esos hechos constituyen prueba notoria y suficiente para subrayar la importancia histórica en los procesos sonoros en el siglo XX de la música del Caribe colombiano tomándose con su jarana a Bogotá, Caracas y La Habana, entre otras ciudades. Además, pese a la innegable importancia de Pacho Galán que aparece con su magnífica trompeta en la caratula pop art del libro, el contenido no se refiere únicamente a sus dotes —o las del creador del repique de la batería Pompilio Rodríguez— sino a la intríngulis de sus procesos creativos que parten —dichos por él mismo— de un hastío de Galán hacia el porro tradicional cartagenero y sabanero, proponiendo una experimentación híbrida buscando aires más rítmicos —es la época del mambo y el rock and roll—, movidos y bailables sintetizados en el epígrafe del libro dicha con entusiasmo por Galán en pleno estudio de grabación para alentar jubiloso a los miembros de la orquesta: «Qué pasa? Que se sienta el sabor».
El libro Merecumbé: de los aires folclóricos al formato jazz band es un aporte justiciero a la musicografía sobre procesos estéticos sonoros y sociales rebasando las limitaciones de las escuetas biografías con sus correspondientes anecdotarios —del cual el mismo autor Adlai Stevenson parece en el fondo renegar— para exponer los marcos conceptuales sociales y las relaciones entre agrupaciones musicales y disqueras en pos de consolidar una industria discográfica con su cadena de valor anexa consistente en emisoras, almacenes de discos y la producción de conciertos.
Leer y bailar el merecumbé en forma de ameno libro clave es clave para ilustrar estos procesos sucedidos en la Barranquilla de la que ameritaron le fuera otorgada la mención de ganador en la Convocatoria Nacional de Estímulos en Becas para la publicación de libros inéditos de interés regional 2021 del Ministerio de Cultura.