maestra internacional de
danza del Medio Oriente
por Loor Naissir
Maryah Shdid es su nombre artístico. La exótica joven barranquillera se siente orgullosa de sus ancestros: es de ascendencia libanesa por parte de su papá y de gitana por su mamá.
Desde niña María José Rojas Rosales, como fue bautizada, supo que quería ser bailarina
y sus papás la apoyaro poniéndola en la Academia de Mary de Herrera, donde aprendió ballet clásico. Hoy es maestra internacional de danza del Medio Oriente, graduada y certificada por Madame Raqia Hassan en El Cairo, Egipto. Tiene 24 años y ya cuenta con una trayectoria de presentaciones en todo el país, amenizando fiestas familiares, eventos empresariales, cumpleaños y matrimonios. Su amor por las culturas árabe y cubana las heredó de sus papás, José Enrique Rojas Chadid, docente investigador; y de Carmenza Rosales, también, como él, de origen gitano, cuyos papás llegaron a Barranquilla procedentes de Cuba.
Su mamá se fue al cielo tranquila y feliz de haberla formado y haberle hecho realidad su sueño. “Siempre estuvo y está en mi vida. Cada vez que me veía en escena se emocionaba; se crecía como un pavo real. Era mi asistente de vestuario porque quería ir conmigo a todas partes. Ahora lo hace mi prima Nataly”.
En un comienzo María José tenía proyectos para quedarse en Inglaterra, donde tiene algunos contactos. También la llamaron de una escuela de danza de Bollywood, de la India, pero prefirió regresar a su natal Barranquilla para pasar un tiempo con su familia.
María José se graduó de bachiller en el Berckley School y después de comunicadora social y periodista con enfoque empresarial en la Universidad del Norte, título que le ha servido para manejar su vida artística. Ahora cursa maestría en Gestión de Organizaciones en la Universidad Autónoma del Caribe.
De sus papás aprendió la coopetencia, “que no es más que la sana competencia, trabajar en equipo por el bien común”. Apenas terminó sus estudios en El Cairo, aprovechó su estancia para conocer la hermosa capital de Egipto, que encierra mucha historia; y días después, para recorrer sus bellas ciudades; como Luxor, con sus monumentos antiguos y Asuán, donde está el templo de Abu Simbel, el más grande del mundo. También estuvo en Alejandría, que fue el principal centro cultural del mundo antiguo, fundada por Alejandro Magno. Es el principal puerto de Egipto y uno de los más importantes del mediterráneo.
De todas esas ciudades trajo fotos para el recuerdo, así como bellas túnicas, bordadas, que usan las egipcias en las fiestas especiales.
Maryah continúa preparándose con talleres, porque todos los días surgen nuevos elementos y nuevas ritmologías para hacer de su espectáculo un show único en el país.





