“Mi hijo fue deseado”
N
o hay experiencia más maravillosa y única como es la de ser mamá.
Traer una vida al mundo después de nueve meses de espera es algo sublime, que solo siente quien la experimenta.
Un hijo es un vínculo, una conexión para toda la vida.
Esto es lo que está viviendo la artista María Lucía Consuegra, desde que nació su primogénito, Nicolás.
Son múltiples los sentimientos que la embargan: alegría, ternura, amor y a veces temor por lo que le pueda pasar en estos días de pandemia.
Ella y su esposo Nicolás María Santo Domingo, leyeron mucho sobre la maternidad, se prepararon para ser papás.
Con la ginecóloga Lilian González, quien fue la doctora también de su mamá, llevaron a feliz término el embarazo, “que fue una etapa muy especial porque me consintieron todo el tiempo; en los cuatro primeros meses me dieron náuseas, pero no me importaban porque era más grande la ilusión y el bebé que se estaba formando en mi vientre, que nada podía nublar mi alegría”.
Claro que desde que nació el bebé, todos los pechiches ahora son para él.
María Lucía quería tener a su hijo por parto natural pero la situación que se está viviendo por el Covid-19 decidió la cesárea para permanecer poco tiempo en la clínica.
Ha pasado el primer mes y con la ayuda de su esposo ha podido sobrellevar esta etapa, que le hubiera gustado disfrutar en compañía de su mamá, Mercedes Girado, para que la ayudara.
Tanto su mamá como su suegra, Ana Isabel Santo Domingo, conocieron al bebé quince días después de su nacimiento y con todas las medidas de bioseguridad. Es el primer nieto para ambas familias. “Imagínense la emoción de todos”.
A María Lucía y Nicolás le esperan muchas gratas y bellas sorpresas porque cada día descubre algo hermoso de su recién nacido.
Lo arrullan con canciones espontáneas, que le salen de su corazón o pasándole suavemente una de sus manos sobre su cabecita. “Es un bebé muy tranquilo”.
Ella y su esposo disfrutan cada detalle de esta etapa de ser papás primerizos.
Un niño que fue programado y muy deseado.






