voces alternativa y tropical que marcan la diferencia
por Loor Naissir
Nacieron para ser artistas. Son hermanas y cantan diferente. Cada una tiene su proyecto musical que defiende con su talento.
Marcela y Sharon Otazua Támara vienen de una familia musical por la línea materna. Cuando eran niñas todo lo hacían cantando porque la música corre por sus venas.
Su papá, Angel Otazua, mano derecha del Padre Cirilo, ha sido el mánager de ambas. Al comienzo no fue fácil para él pero como Marcela y Sharon lo complacieron estudiando una carrera profesional, él las ha apoyado en todo.
Marzua
Música alternativa
Marcela es la mayor y la conocen en el medio artístico como Marzua, una combinación de su nombre y su apellido.
Cantar ha sido algo natural para ella. Su mamá canta, su tía y su prima, también. Así que desde los 7 años la voz de Marcela comenzó a escucharse en su casa. A los 13 años, en la iglesia católica acompañada por su guitarra; y allí aprendió a montar canciones.
Después pasó a la iglesia Cristiana Evangélica, donde era líder de alabanzas con un director vocal. Descubrió una red de jóvenes más fuertes. “Nos reuníamos los sábados a cantar y a aprender a tocar instrumentos”.
Marcela siempre fue irreverente. Creaba su propio mundo. Estudió sociología en la Universidad del Atlántico y se graduó con tesis laureada sobre ‘Cultura política de los jóvenes a partir de la dramatización de las identidades colectivas’.
Su círculo musical se amplió cuando ingresó al coro de Uniatlántico, donde conoció a muchos músicos de Bellas Artes.
Es compositora y tiene ocho temas grabados. Su primer video clip lo hizo en coordinación con la Universidad del Norte, Unitv5.
Marzua es diferente a su hermana y tiene su propia vestimenta. Se tiñe de morado y otros colores mechones de su cabello y tiene algo que la hace única y especial: le gusta ser mediadora.
Su música es alternativa.
A pesar de ser empírica dicta talleres de técnica vocal y de guitarra básica.
Todo lo que ha necesitado para la música su papá se lo ha facilitado con esfuerzo. Hace poco pagó la última cuota del amplificador de sonido que le compró a sus hijas para sus ensayos y presentaciones.
Desde hace cuatro años y medio Marzua tiene su propia banda con cuatro músicos. Dependiendo del evento, le agrega más personal.
Su música se conecta con las historias.
Expresa sus sentires: el dolor, el amor no convencional y la crítica social; además refleja a una mujer empoderada.
Cuando Marzua conoce a Óscar Reyes, economista y animador digital, Angel se aparta de su papel de manáger.
Oscar es muy competitivo, tiene 43 años y ella 29.
Marzua estuvo nominada a los Premios Luna.
Al final de la entrevista mostró un video que grabó al lado de Muerdo de España.
Ella es creadora y gestora cultural, certificada por la Alcaldía Distrital.
Sharon
Tropical y folclórica
Desde niña siempre le atrajo la música por su mamá, Rina Támara, y su hermana Marzua.
A los 10 años se arriesgó a participar en el concurso Factor XS; su papá hizo una fila enorme que duró desde una tarde hasta al día siguiente en el centro comercial Único. Le tocó dormir en una carpa para que su hija pudiera ir a las audiciones. Sharon alcanzó a pasar dos filtros antes de que empezara el programa en televisión.
Recuerda que compitió con una niña que cantaba ópera y ella el tema carnavalero ‘La guacherna’.
“Márbel me dijo con mucho cariño que tenía buena voz pero que debía estudiar más para que madurara”.
Sharon siguió con su meta: se presentaba en su colegio y hacía parte de un grupo de alabanzas de una iglesia.
Más grandecita trabajó en varios restaurantes-bar en la ciudad, para darse a conocer.
Se le abrieron varias puertas y empezó a ver la música como empresa, más profesional.
Formó parte de un grupo femenino de música folclórica que participó en varias oportunidades en la Noche de Tambó. Y fue ganadora, en el 2017, estando en noveno semestre de artes visuales en la facultad de Bellas Artes de la Universidad del Atlántico.
Hoy tiene 21 años y hace poco conoció a Andrés Fernández, quien le propuso a ella y a su papá, crear una banda.
Sharon es mezzosoprano y la llaman ‘La reina del trópico’. Además de cantar, baila en el escenario. Ella fusiona la música tropical con la folclórica, con la champeta y el tropipop.
Su banda tiene 12 músicos y acaba de lanzarse en el evento de ‘Boleros, quesos y vinos’, a beneficio de la Arquidiócesis de Barranquilla, después de mostrarse con gran éxito en la Cena de Amigas de la Fundación Compañía de Amigas.
Sharon también participó en ‘Yo me llamo’ interpretando a Adele. “Pipe Bueno
me aconsejó que no imitara a nadie, que mejor explotara mi identidad. Y en esas estoy”.