del jardín más grande de Holanda
El afortunado de este año es el fotógrafo de paisajes holandés Albert Dros, quien se dio gusto apreciando y captando caminos y ángulos de una manera que normalmente no se puede ver debido a las multitudes de nativos y turistas que llegan a ese país de visita en esta temporada.
Pues por primera vez en 71 años el espectacular jardín no abre sus puertas al público. Mucha tristeza!!!
Pero el reconocido fotógrafo publicó en su Instagram y en el Canal de Cultura Inquieta en Spotify el maravilloso paseo que hizo con su cámara.
“El jardín está cerrado, pero eso no significa que no haya flores”, aclara el fotógrafo.
“Al contrario, las flores se ven increíbles y reciben tanta atención y cuidado como siempre. Los jardineros siguen haciendo su trabajo con la misma pasión con la que lo han hecho siempre, porque incluso sin personas la naturaleza y el espectáculo del jardín continúan».
Él siempre ha fotografiado este paraíso de los tulipanes. Por primera vez lo hace vacío.
«Esto parecía imposible, hasta abril de este año. Con el virus COVID-19 manteniendo a todos en casa y turistas lejos, sabía que esta iba a ser mi única oportunidad para poder fotografiarlo así», cuenta Dros.
Escribió que tuvo la suerte de descubrir y apreciar el famosísimo jardín como nadie, disfrutar de los caminos en zig-zag de tulipanes, ver tranquilamente el famoso molino de viento, los puentes o el mundialmente conocido Blue River, un camino de jacintos de uva azul zigzagueando entre los árboles.
“Ha sido el abril más soleado de los Países Bajos en los últimos años, por lo que las flores han florecido muy temprano. Fotografiar a plena luz del día con el sol demasiado fuerte ha sido un desafío. Pero, por momentos, me olvidaba por completo de la fotografía: caminar por allí solo, con el único sonido de los pájaros y el increíble olor de todas esas flores, es una experiencia en sí misma», declara el afortunado fotógrafo.
“A veces me sentaba al lado de las flores y el agua, disfrutando de la naturaleza durante 30 minutos. Fue solo una experiencia mágica. No tener gente en el parque me permitió fotografiar caminos y ángulos de una manera que normalmente no se puede ver debido a las multitudes».
LA OLA CARIBE te invita a dar el mismo paseo que hizo el afamado fotógrafo a través de estas bellísimas imágenes, únicas en el mundo.



















