Adlai Stevenson Samper
El universo no es como suelen contarlo; con desparpajo racional, científicos y los reductos del materialismo dialectico que niegan, contradicción, la dialéctica de lo sobrenatural, lo esotérico, lo mágico tras la percepción de lo invisible en la intangibilidad de múltiples universos.
El misterio lo resolvió el poeta francés Paul Éluard con una enigmática y sentenciosa declaración: «Hay otros mundos, pero están en éste» y a esa incógnita cultural étnicas indígena, a esas fuentes de información desperdigadas alrededor del mundo en forma de pirámides, tumbas, estatuaria, lagos de sal, el mercurio y sus baños de limpieza en lagos fantásticos, la lectura acuciosa y optimista de las cartas que le proveyeron los poderes magníficos a los tlacuilos con sus poderes ultra sensitivos de percepción se encarga, con paciencia chamánica, Lilia Cera Sánchez.
Ha recorrido la isla de Pascua con sus soberbias y hieráticas esculturas de piedra que indagan allende el mar las estrellas perdidas y rutilantes del universo, los recovecos de los ancestros mayas y aztecas en México, el inmenso poder de las líneas de Nazco, el inmenso Salar de Uyuni en Bolivia, los quipus incas de información, el centro de poder energético de San Agustín, el centro de poder energético e informático sobre la isla de Cuba, los rituales de búsqueda de chamanes, los tiempos entrecruzados y la música como telón de fondo filosófico y teológico. A todas estas causas se ha consagrado Lilia interpretando, sirviendo de médium y de guía en las incursiones de inquirir el tino y desatino del destino.

Parte de sus conocimientos acumulados los vertió en un libro con cartas, editado por Libra Libros Proyectos de Barranquilla en el año 2024 denominado Alquimia: Música del Universo que constituye la piedra, el basamento escrito de sus vivencias, experiencias y trayectorias. Una propuesta de una iluminada para que a otros, ciegos viendo, les alcance certero el resplandor.
Además, en su tarea divulgadora Lilia tiene su sitio web…… y un WhatsApp de consultas sobre los devenires, aconteceres, los tiempos pluscuamperfectos y cuánticos para el que quiera adentrarse de explorador en esos mundos maravillosos —el verdadero realismo mágico de Alejo Carpentier y Gabriel García Márquez—, la búsqueda del absoluto desde lo finito y los métodos para que los mortales mantengamos sintonía con las grandes energías del universo.
Nada de ocultismo ni hechicerías. Son las santas deidades —la Guadalupana, Lourdes, Rosario, Chiquinquirá, Torcoroma— todas advocaciones marianas acompañadas por el lustre de la espada contra el enemigo de San Miguel Arcángel. Ah, y babalú ayé y las siete potencias.