por Valeria Naissir
Los estampados siempre han estado presentes. En los años sesenta y setenta primaban los diseños psicodélicos y florales; en los ochenta brillaban en todos los colores y se utilizaban suntuosos patrones como el del “animal print” o estampado de animales.
La tendencia que se ha tomado las pasarelas de moda y los closets de las ‘fashionistas’ recientemente es la de mezclar distintos estampados e incluso texturas. Ya sea en una misma prenda, como un vestido, o una combinación creada por piezas separadas; como por ejemplo, una blusa con patrones geométricos junto a una falda de estampados de animal, de rayas, puntos o diseños personalizados. Desde luego una tendencia atrevida y muy divertida. Para las personas menos arriesgadas, la combinación de estampados en pequeños accesorios es una opción más segura; o también se puede lucir en prendas de vestir, mezclando dos estampados distintos pero con los mismos colores, ya que así es menos llamativo.















