INMIGRANTES
Por Loor Naissir
Mis padres hablaban un español ‘a medias’ y hasta mezclaban palabras del árabe y el español formando una mezcolanza. Y así fueron emprendedores. Les entendían. Hoy ambos en el cielo; orgullosa de ellos.
A pesar de que después del latín, el árabe es la lengua que más le ha aportado al español, los migrantes que llegaron a comienzos y mediados del siglo pasado aprendieron a hablar ‘atravesado’ confundiendo los pronombres y sin saber pronunciar la ñ y la p. Mis padres decían ‘ninio’, en vez de niño. Y ‘bantalón’ en vez de pantalón.
Nací en Barranquilla y crecí hasta los 15 años en Luruaco, Atlántico, donde estudié con las hermanas Santa Teresita del Niño Jesús; terminé bachillerato en el Colegio Biffi de Cartagena con las hermanas franciscanas; ambas comunidades religiosas me inculcaron la humildad, la justicia, el perdón, la esperanza y la devoción a Dios; además actividades como bordar y tejer, que no volví a hacer en mi vida. Me gradué de comunicadora social y periodista en la Universidad Autónoma del Caribe de Barranquilla y trabajé veintiocho años en El Heraldo; toda una vida. Hoy dirijo la revista de mis amores LA OLA CARIBE digital, fundada por mi gran amiga y compañera de luchas Margarita McCausland.
Los árabes del norte de África, conocidos como moros, vivieron en España por unos ocho siglos (711-1492), e influyeron en el castellano y llevaron el concepto del cero y el álgebra.
Todos esos sitios han marcado mi vida personal y profesional.
Esta es mi trayectoria, sencilla y simple, sin arandelas. Ya no necesito más nada, solo seguir escribiendo y leyendo a otros.
Anoto lo anterior para reafirmar, que sin dejar de ser barranquillerísima, colombianísima, me siento orgullosa de mis ancestros árabes, de lo que la migración árabe ha contribuido al desarrollo cultural, industrial, comercial, gastronómico y social, y a la medicina del país.
Empiezo por Shakira, nuestra estrella de fama mundial, a quien conocí siendo niña. Despegó su carrera artística a nivel internacional cuando a Colombia la estigmatizaban por el fenómeno del narcotráfico.
La carismática cantautora barranquillera se convirtió en el gran horizonte para que la gente empezara a mirar a nuestro país con otros ojos. Esos ‘Pies descalzos’ recorrieron y pisaron los más afamados escenarios ganándose atronadores aplausos. La prensa de distintos países cambiaron los titulares para destacar la voz de una artista colombo libanesa.

Isa Mebarak, su prima, también carismática y talentosa, se destaca como cantautora y productora de su música. Fue la imagen de nuestra primera edición de LA OLA CARIBE impresa. Sus últimos sencillos son un homenaje al vallenato y al porro.
Widy Cure y Shadia Maraby, nuevas figuras de la música con estilos distintos.


En las letras nuestro querido escritor y periodista Juan Gossaín, residente en Cartagena, una pluma respetada a nivel nacional y miembro de la Academia de la Lengua Colombiana; Yamid Amat, periodista de muy alto nivel que aún ejerce la carrera con su noticiero de TV; Roberto Esper (f) fundó y dirigió el Diario La Libertad y ocho emisoras, donde se forjaron incontables periodistas; y qué decir del reconocido hombre de radio y televisión Jorge Cura, quien es una autoridad periodística en Barranquilla y el Caribe.


En literatura la inolvidable poetisa Olga Chams (f), conocida como Meira Delmar, dejó una exquisita prosa.
Giovanni Quessep Esguerra es considerado uno de los poetas más importantes de Latinoamérica.
Jorge García Usta (f), filósofo, abogado y escritor. Soad Louis Lakah (f) y Elvia Chadid Jattin (f), ambas poetisas y escritoras.
Raúl Gómez Jattin (f) fue uno de los más importantes poetas contemporáneos de nuestro país.
En cine, Abraham Osman fue fundador de Royal Films.
Además de cineasta Sara Harb es escritora y docente. Fue durante 12 años directora de la Fundación Cinemateca del Caribe de Barranquilla.
Su documental ¡Amrika, Amrika! registra la llegada, adaptación e integración de los inmigrantes árabes en el Caribe colombiano.
El actor, director y escritor Alí Humar, fallecido recientemente por Covid, hizo reír a los colombianos con Sábados Felices y los mantuvo al frente de la pantalla chica con ‘Los Cuervos’, ‘La Abuela’ y otras exitosas telenovelas.
En el área comercial, el crédito o ‘fiado’ se popularizó con los árabes, a quienes llamaban turcos (entraron a América con pasaporte turco) que iban de puerta en puerta vendiendo sus telas. Las dejaban y a los quince días o un mes pasaban por la paga.
Son arabismos en español las palabras almohada, ajedrez, albahaca, albañil, zanahoria y muchísimas otras.
Ojalá es un interjección de origen árabe.
Hasta es una preposición, también de origen árabe.

Otro detalle que vivieron los primeros inmigrantes: les cambiaron los apellidos, pero eso jamás les importó. Yo soy una de esas ‘víctimas’. Heredé un apellido equivocado o mejor: uno nuevo para América.
Las primeras y segundas generaciones de los migrantes árabes que se asentaron en Barranquilla, en muchas poblaciones del Caribe y del país, sí fueron a la universidad y se prepararon en distintas especialidades, sobre todo en Medicina y negocios de toda índole.
Para destacar! La familia Muvdi fue una de las que más contribuyó en el pasado al desarrollo de la región. Además fue una de las mayores aportantes para la guerra con Perú.
También, en el pasado, contribuyeron al desarrollo industrial y comercial importantes familias como Simán, Yidi, Jassir, Saieh, Gedeón y muchas otras.
El filántropo Chaid Neme, quien vivió en Bogotá, fue un gran empresario con mucho sentido social. Creó una fundación que lleva su apellido e insistía en que un país educado era un país desarrollado.
La familia Char ha sido sin lugar a dudas fundamental para el progreso de Barranquilla. Sus miembros han trabajado y han aportado al desarrollo económico, deportivo y social. Uno de sus descendientes, Alejandro, ha sido el mejor alcalde de los últimos tiempos y ahora es precandidato a la presidencia del país.

El gremio médico está inundado de profesionales exitosos que llevan el apellido árabe, ya sea por el lado paterno o materno.
Salomón Hakim le aportó al mundo una válvula que lleva su apellido para tratar la hidrocefalia.
En la familia Yunis: Emilio (f) es considerado el padre de la genética en América Latina y Edmond es científico radicado en Estados Unidos.
El doctor Issa Sabbag (f) fundó el primer centro de radiología en Barranquilla que lleva su apellido, con tecnología de punta para la época. Hoy lo manejan sus hijos, David y Roberto, y sus nietos, todos son radiólogos. Después de más de medio siglo los hermanos Sabbag idearon el proyecto que hoy es un orgullo para el país: la Clínica Portoazul.
El médico fisiatra Issa Abuchaibe (f) creó el primer Centro de Rehabilitación que lleva su mismo nombre. Hoy trabajan allí sus hijos Salomón, Jenny, Brigitte e Issa Junior, todos en la rama de la salud.
La familia Acosta Bendek fundó una universidad y después un hospital anexo a la institución.

El oftalmólogo Luis Escaf trajo a Barranquilla la tecnología de última generación de su especialidad para fundar la Clínica Oftalmológica del Caribe, de renombre en Latinoamérica. Hoy lo acompaña su hijo Luis Carlos, también oftalmólogo.
En el área industrial, por ejemplo, la familia Daes ha creado un emporio con el vidrio y las ventanas de exportación.
José Manuel y Christian Daes tocaron la campana del Nasdaq por segunda vez, la bolsa de Nueva York.
Le regalaron a Barranquilla dos monumentos espectaculares: La Ventana al Mundo y La Aleta de Tiburón.

El kibbe ha ido tan lejos que hasta llegó al Palacio de Nariño con Julio César Turbay Ayala, político liberal y diplomático de ascendencia libanesa, que llegó a ser presidente de Colombia en el período 1978 – 1982.
En el área de la construcción sobresalen muchos descendientes que le dan brillo a Barranquilla y lo representan en distintas agremiaciones como son las familias Segebre y Atique que se aventuraron a construir un centro comercial en una época de recesión económica en el país. Contra todos los pronósticos que veían con escepticismo la construcción, lograron posicionar una hermosa edificación en mármol y granito fino: Buenavista, con almacenes de lujo, convirtiéndose en un sitio de admiración y orgullo.

Esa zona comenzó a urbanizarse en ‘un abrir y cerrar de ojos’ y se conoce como Buenavista. Era y sigue siendo la atracción, veinte años después.
En turismo las familias Fayad, Maloof y otras tuvieron hoteles en el Centro de Barranquilla y la Tarud cuenta con uno en el norte, cinco estrellas.
La familia Jaller Raad creó y mantiene una agencia de viajes.
En el campo de la moda ocupa el primer puesto Amalín de Hazbún, quien, por su creatividad y buen gusto, empezó a vestir a reinas de belleza y reinas del Carnaval, ganándose el calificativo de ‘La Aguja de Oro’. Hay muchas otras diseñadoras que llevan el apellido árabe con orgullo. Mi admiración para todas ellas.

El Carnaval se ha visto engalanado con la alegría de jovencitas descendientes de árabes como Lucy, Brigitte, Danitza y Valeria Abuchaibe; Laura Char, Katia Nule, Andrea Jaramillo Char, Carolina Segebre e Isabella Chams.
Refranes o dichos que son arabismos:
“Ten buena memoria si eres mentiroso”.
“Mal de muchos, consuelo de tontos”.
“La primera vez que me engañes, será culpa tuya; la segunda vez, la culpa será mía”.
Viviana Char llegó a ser princesa nacional de la belleza. Adriana Tarud fue elegida Reina Nacional de Belleza y su prima Valery Domínguez, además de haber sido Señorita Colombia, es actriz, modelo, presentadora y diseñadora.
Todas lindas y talentosas!
Trabajar en un periódico como El Heraldo me dio la oportunidad de seguir paso a paso lo que sucedía en mi colonia. Publicaba los acontecimientos que organizaba Abraham Mlayes, de la Unión Libanesa Cultural Mundial filial Barranquilla, y oía hablar con nostalgia del Club Alhambra, que no conocí; igualmente de otras colonias de migrantes, muy importantes en Barranquilla.

Iba a las fiestas del Club Campestre y fui invitada a varios eventos de la Casa Libanesa. Conocí la importante obra del Taller Palestina; lo que hacía un grupo de damas colombo árabes en pro de los más necesitados; y los encuentros colombo árabes que organiza Zuleima Slebi, incansable estudiosa de la migración árabe.
En gastronomía son quizás los que más han aportado. Incontables mujeres y hombres están dedicados a esta cocina por pasión o como negocio. Alex Quessep es un maestro de saberes y sabores. El periodista y docente Anuar Saad ha creado un canal en Youtube para hacerle tributo a esta exquisita cocina. William Salgado Escaf ideó el programa de Telecaribe ‘Cocina de inmigrantes’, en el que a través de la cocina narraba la historia de los árabes y de otras colonias que llegaron a Colombia a comienzos del siglo pasado.

Rachid Náder fue el primero a quien se le ocurrió hacer una panadería donde producía artesanalmente el más delicioso pan árabe; hoy se vende hasta en las calles.
Un estudio realizado por el arqueólogo israelí Abi Gofer, con otros tres científicos, sostiene que consumir hummus produce serotonina, hormona que promueve la felicidad, por lo tanto este alimento lo recomiendan como antidepresivo y lo incluyen en las fiestas de todos los estratos sociales.



Son muchos los libros de cocina árabe que han salido al mercado.
Además del famoso kibbe, los árabes trajeron muchas recetas como el dedito de queso, el arroz de almendra, el tabbule, los repollitos rellenos o ‘niños envueltos’ como le dicen en el Caribe, y el hummus o tahine mezclado con garbanzo, limón, ajo y aceite de oliva.
En una oportunidad le pregunté a una amiga de Montería que cuál era el plato típico de ellos y me respondió sin titubear, el kibbe; y le dije… No, porque es una receta árabe… y seguía insistiendo que desde que ella nació el kibbe ha estado ligado a su región.
También escuché en una conversación que un Presidente iba para Montería y la jefe de protocolo pidió que le brindaran un desayuno típico de la región y adivinen!!! en el plato lo que reinó fue el kibbe.
Así que el kibbe es tan de ellos como de todos. ¿Digan que no es sabroso?
Mil excusas a quienes se quedaron en el tintero.
Feliz y venturoso 2022!!!



