El coleccionista
por Valeria González Rubio (ep)
Al norte de Barranquilla vive uno de los coleccionistas más grandes de la ciudad o quizás del país. Su nombre es Elías Raad Fayad, quien ha destinado un cuarto de su apartamento para su grande y variada colección.
En medio de estantes de vidrio hechos a la medida reposan figuras, vinilos, DVDS y CDS que ha ido recolectando con el pasar de los años. Raad, de sangre libanesa, gran parte de su niñez la vivió en Maicao, La Guajira. Al crecer se acostumbró a guardar los ‘paquitos’ mientras todo el mundo los botaba. Así mismo llenaba los álbumes de los mundiales de fútbol y de chocolatinas Jet, los cuales aún conserva en su apartamento.
Además, su tío era dueño de una juguetería en su infancia y fue así como poco a poco Elías se fue apasionando e interesando tanto por las hermosas figuras como por coleccionar ¡Y es que todas las cosas que ha empezado a reunir tienen una historia de trasfondo!
Llegó a vivir en Barranquilla con su familia, estudió en el Colegio Sagrado Corazón, donde en su adolescencia se enamoró de la balada y allí comenzó a coleccionar vinilos de este género. Al graduarse de la escuela secundaria decidió empezar la carrera de Odontología, la cual nunca terminó. Lo que sí se llevó de ella fue, por medio de sus compañeros, el interés por el rock y el heavy metal. Escuchaba bandas como Kiss y Iron Maiden, lo cual poco a poco lo llevó a comprar vinilos, CDs y DVDs de las presentaciones de estas y muchas otras bandas del género. Todos estos están reposando en sus estantes, organizados por sus países de origen y de forma alfabética. Así comenzó el proceso. Al pasar por sus estanterías puede verse un sin número de carritos, de todos los tamaños y colores, tanto lujosos como de colección. Su amor por los carritos empezó un día que fue a lavar su carro en el CarWash de un amigo cercano. Vió algunos carritos que reposaban a un lado del CarWash y su amigo le dijo que debería coleccionarlos y así comenzó a interesarse.
Sus primeras piezas coleccionables fueron un regalo inesperado de su hermana, quien le mando unas figuras gigantes de los integrantes de Kiss, las cuales tiene en una pared, especialmente para que quien lo visite se tome fotos. Ahí también tiene algunos de sus posters de bandas de Rock, enmarcados. Comenzó con los posters porque venían dentro de las revistas españolas. Llegó a acumular unos 200. Raad recuerda la primera vez que fue a Estados Unidos. Era el año 2012 y allí se dio cuenta de todas las nuevas cosas que podía coleccionar, ya no solo CDS o DVDS. Dos de sus amigos que residen en Miami lo llevaron por primera vez a la librería Barnes & Noble. Aunque siempre le habían gustado los superhéroes, en ese momento empezó a coleccionar cosas sobre ellos, tanto cómics como figuras. En su colección hay un gran número de figuras: héroes, villanos, sus armas e incluso sus carros, como es el caso del batimóvil, del cual tiene unas cuatro versiones.
Es así como poco a poco Raad ha ido metiendo a su lista más cosas para coleccionar, incluyendo como unos de sus favoritos los legos. Gran partede esta colección son armables de Star Wars, las cuales puede demorar en armar, dependiendo del tamaño, en dos o tres días. Como esos, muchos personajes de sus figuras también son de Mario Bross, legos de los Simpsons; últimamente se ha obsesionado por comprar dinosaurios.
Desde hace 30 años Elías trabaja como asesor comercial en Colsanitas. Con su esposa, Susan Ancínez, quien es pintora, tiene un hijo y una bebé. Susan apoya la pasión de su esposo, pero explica que la casa no aguanta más figuras ni cosas para coleccionar. Y es cierto: el cuarto de exhibición ya está lleno, por fuera también, y se ha ido extendiendo a otras partes del apartamento, como el cuarto de huéspedes. A diferencia de lo que se creería, su hijo mayor, Elías Moisés, de 6 años, no se mete con las figuras de su padre; él prefiere tener su propia ‘colección’ de juguetes.
En Barranquilla, Raad es uno de los mayores coleccionistas que hay. A comienzos del año se volvió integrante de un grupo de Whatsapp con aproximadamente 30 coleccionistas a grande y pequeña escala que residen en la ciudad. Allí comparten sus nuevas adquisiciones por medio de fotos, están pendientes de ellas y hablan de los nuevos modelos que salen.
Cree que tiene al menos doce mil discos en su colección. Si tuviera que quedarse solamente con algode su colección serían las figuras y legos de Star Wars y los cómics de superhéroes.
Todas sus colecciones las heredará su hijo, Elías Moisés.
fotos Jairo Guzmán