Por Henry De la Espriella Castro
Miembro certificado Maxwell Leadership – enrdelae68@gmail.com
¿Les ha pasado que en alguna reunión a la que asisten, alguien comienza a hacer una presentación y, al poco tiempo, miran hacia otro lado, toman su teléfono móvil o comienzan a pensar en otra cosa? ¿O en una conferencia magistral de un personaje reconocido y experto en algún tema, les sucede exactamente lo mismo? Lo más probable es que la persona que está presentando no haya logrado conectarse con su audiencia. Muchos pueden comunicar algo, pero es distinto poder conectarse de la mejor manera.
Una de las claves más importantes del liderazgo es la capacidad de relacionarse con las demás personas, influir en ellas y agregarles valor. Y la forma óptima para lograrlo es estableciendo una buena conexión.
Pero, ¿qué es conectar realmente y por qué es importante? Conectar es la capacidad de identificarse con las personas y relacionarse de tal forma que incrementes tu influencia sobre ellas. Es importante porque la habilidad de comunicarse con los demás es un factor determinante para alcanzar tu potencial. Para tener éxito y ser un verdadero líder, debes trabajar con otras personas, y para hacerlo de la mejor manera posible, debes aprender a conectar. La habilidad de conectar con los demás comienza por comprender el valor de las personas.
¿Cómo conectar con las personas en diferentes situaciones?
Conversa más sobre las otras personas y mucho menos acerca de ti.
Elogia a las personas por sus ideas y acciones.
Exprésales que te agrada estar con ellas.
Encuentra la manera de agregarles valor a lo que hacen.
Comunícales que deseas agregarles valor a su vida.
Cuéntales una historia, anécdota o experiencia personal para dejarles un mensaje.
Enfócate en ellos y busca puntos en común.
Sé auténtico e inspira a los demás.
Utiliza un lenguaje sencillo en tus discursos.
En lugar de mostrar algo que no eres, muéstrate vulnerable ante la gente y deja que sepan quién eres realmente.
Haz que la gente sienta que conversas con ellos, no que les hablas con aire de superioridad.
Haz una pregunta a cada asistente para descubrir algo único sobre cada uno de ellos.
Cuanta más energía dediques al proceso, mayor será tu capacidad para transmitirla y más probabilidades tendrás de conectar con ellos.
Pregúntales cómo puedes ayudarlos a ser más exitosos.
La conexión es más importante en la medida en que el grupo es más pequeño, y cuanto más grande, se requiere mayor energía para conectarse.
Existen, además, cuatro formas diferentes de conexión:
Lo que las personas ven: conexión visual.
Lo que las personas entienden: conexión intelectual.
Lo que las personas sienten: conexión emocional.
Lo que las personas escuchan: conexión verbal.
Cuando un líder se esfuerza por conectarse con su equipo, se refleja en el éxito de la organización. Habrá una gran lealtad entre los empleados, una ética de trabajo sólida, y la visión del líder se convierte en la inspiración de las personas.
Los líderes eficaces saben que, para ser efectivos, deben conectar con su gente y ponerla en primer lugar. La esencia misma de todo poder de influencia reside en lograr que otros participen. El verdadero liderazgo es más que tener autoridad; se trata de ser la persona a la que otros seguirán con gusto y confianza. Para ello, es indispensable lograr una excelente conexión.