Susy Carbó, directora y presentadora de Charlas Trendy, que se transmite por Telecaribe, habló con ella para conocer detalles de esta historia de amor macondiana.
Los 100 años del natalicio del maestro Alejandro Obregón, quien vivió gran parte de su vida en el departamento del Atlántico, se conmemoraron con diversas actividades.
En el Caribe se siente su rastro en la influencia de la modernidad artística de nuestra región, donde fue profesor de la facultad de Bellas Artes y tuvo una estrecha relación con los miembros de la tertulia intelectual de La Arenosa denominada ‘El Grupo de Barranquilla’.
Precisamente a través de este grupo surge el mural que reposa en el cementerio de Juan de Acosta y cuya heredera de este legado es Ana Isabel Santo Domingo.
Susy Carbó aprovechó además la oportunidad para fijar la atención de las nuevas generaciones sobre este legado.
“El mural tiene la figura de una mujer ángel, con hojas verdes y secas a manera de corona. Está vestida con una túnica verde, tiene un rostro fileño, cabello rojizo y lleva en su mano un estandarte que dice ANA ISABEL. Detrás, en un fondo oscuro, resplandece una media luna, y se aprecian un ángel y en un segundo plano oscurecido otra mujer, una mulata sin alas. Debajo está una franja marrón con el sello del pintor. La huella de Obregón quedó marcada en el cementerio Campo de Paz, de este municipio turístico del Atlántico, al que llenó de color con esta pintura al fresco titulada ‘El Ángel de Ana Isabel’, su hijo, Luis Alberto Santo Domingo Molina, quien inmortalizó la tumba de su madre.