Después de un breve receso, la administradora de empresas barranquillera Michelle Cure Ramírez regresó a la repostería.
Pero esta vez con un modelo de negocio distinto, que llegó como ‘anillo al dedo’ en plena crisis, porque se convirtió en la mejor manera para entretener y divertir a los niños en casa.
Inspirada en las obras de su mamá, la artista Chava de Cure, hoy en el cielo, elaboró diseños de masas para hacer galletas, en cuatro sabores, y brownies para llevar al horno. Lo mejor de todo es que se pueden consumir crudas porque sus ingredientes son pasteurizados.
Este año ha sido un nuevo comienzo para ella. Quiso probar esta invención en Barranquilla, en mayo, en plena pandemia; y fue la locura entre sus viejas y nuevas amistades, que hoy son sus clientas asiduas.
La noticia de su regreso a la repostería se regó en las redes sociales y empezaron a lloverle los pedidos.
En septiembre se fue a Bogotá porque su sueño es que este producto se convierta en un dulce regalo para los colombianos. Que se pueda conseguir en las cadenas de supermercados; y en esas está, haciendo las vueltas!
Le ha ido súper bien desde que montó el negocio en Bogotá. En cocinas ocultas mantiene su servicio a domicilio, que cada día aumenta en Barranquilla y en la fría capital.
Lo curioso de las hermanas de Michelle es que las cuatro están dedicadas a profesiones distintas a las que estudiaron. Juliana se graduó en administración de empresas, pero es muy creativa y tiene una agencia de publicidad. Silvana es ingeniera civil y estuvo vinculada un tiempo a la construcción; hoy es pintora. Marcela estudió ingeniería de sistemas; sin embargo decidió ser diseñadora de interiores que es lo que más le gusta. Todas en oficios en los que despliegan su creatividad, que heredaron de su mamá.
Por eso en homenaje a ella, Michelle le puso su nombre en sus productos: Ana&co.
El diseño del empaque o tarrito de la masa de galletas, elaborado por su hermana la publicista, fue nominado como finalista en un festival que se realizó en noviembre en Nueva York: ‘The Bowery Award’ @newyorkfestivals Le dieron una mención.
La repostería ha estado ligada a su vida desde siempre. Antes de graduarse ya Michelle tenía su negocio de postres.
Aprendió leyendo revistas y libros, y complementó sus conocimientos con un curso en Nueva York.
Es egresada de la Universidad del Norte y también hizo un año en administración de empresas en la Universidad de Georgia, en Estados Unidos.
Además de masas para hacer galletas y brownies, Michelle tiene una variedad de postres, que son su fuerte.
La dulzura no solo brota de sus productos, también de sus palabras: es dulce al hablar y vive rodeada de amigas dulces como ella.
fotos cortesía de Michelle Cure tomadas por Carolina Meneses