Desde cuando Silvia Ibáñez Villa empezó su empresa gastronómica, hace diez años, se trazó una meta: mantener la calidad en la variedad de sus recetas de sal.
Tiene trabajo casi todos los fines de semana del año. El 2023 cerró con broche de oro. En su último mes no tuvo tiempo ni para hacer la cena de Navidad de su casa, porque celebró ambas fechas atendiendo eventos para centenares de familia.
¡El 2024 comenzó pisando firme! Con dos grandes matrimonios en las afueras de Barranquilla. ¡Y lo que viene!
En cada evento despliega sus conocimientos como empresaria de catering.
Se prepara con menús diferentes, pasabocas y todo el servicio para atender reuniones y eventos a nivel social, empresarial y para el hogar.
Su comida llega preparada para colectivos, en especial para personas que trabajan en un mismo lugar.
Su emprendimiento viene de una familia vinculada a la gastronomía, que deleitó a los barranquilleros por más de 45 años, con una amplia variedad de panes y postres en la Panadería Santana, empresa que Silvia dirigió durante quince años y le dio las herramientas y experiencia para organizar su propio negocio.
Es apasionada por la buena mesa y la organización de celebraciones. Por eso, después de panes y postres, se dedicó a cocinar con disciplina y pasión, siguiendo su exquisito paladar.
La casa de sus abuelos y de sus padres siempre fue el lugar donde se reunían familiares y se hacían encuentros con los amigos más cercanos, lo cual despertó en Silvia la capacidad de atender a los invitados de la mejor manera, siempre diseñando un menú apropiado para el tipo de celebración y teniendo en cuenta los gustos de la mayoría de los asistentes, eligiendo las vajillas y organizando la mesa de una forma llamativa para los comensales, destacando la etiqueta y protocolo acorde para cada evento.
‘Appetitus’ nació desde la cocina de su casa. Empezaron atendiendo grandes eventos, crearon y desarrollaron una amplia variedad de pasabocas y comidas con influencia de cocinas de diversos países con más de cuatrocientas referencias para todos los gustos.
Cuando los pedidos aumentaron se vio en la necesidad de buscar un espacio exclusivo para el desarrollo de sus actividades, una sede exclusiva para mayor comodidad.
‘Appetitus’ se ha dado a conocer en los principales eventos de Barranquilla, eventos donde se muestra el crecimiento y desarrollo que vive nuestra ciudad, en la inauguración de la Ciénaga de Mallorquín, el nuevo Puente Pumarejo, proyectos inmobiliarios de Alameda del Río y el Faro de Puerto de Colombia. Además, ofrecen cobertura para atender grandes eventos en Cartagena, Santa Marta y Valledupar, donde han llegado a atender a más de quinientas personas en un evento.
Silvia trabaja con un equipo de expertos en cocina, entrenados, para que el anfitrión disfrute su celebración como un invitado especial, porque ella y su personal tienen la facilidad de adaptarse a diferentes condiciones locativas y climáticas, como es el caso de realizar eventos sobre embarcaciones fluviales en recorridos por el río Magdalena, eventos en estadios, fincas, centros de convenciones, clubes sociales y en el interior de un hogar.
“Nos eligen además para matrimonios, eventos corporativos, lanzamientos de marcas, aniversarios, juntas directivas, entre otros tipos de celebraciones. Así mismo, tenemos experiencia en la atención de eventos sociales para más de mil personas”.
La atención personalizada es una de las características diferenciadoras de su servicio. “Cada evento se planea de acuerdo a los requerimientos que este implique y se diseña en compañía de los anfitriones logrando que estos puedan ser un invitado más”.
Fotos cortesía de Silvia Ibáñez