Han pasado más de quince días y todavía los colombianos seguimos celebrando el triunfo de un joven de 22 años, que nació para ser campeón.
Con ese nombre raro que sugirió el médico José Bulla: “Pónganle Egan, que en griego significa campeón, echado pa’lante, y déjenme ser su padrino”. Los papás, Germán Bernal y Flor Gómez, aceptaron gustosos.
El padrino no estaba lejos de la realidad. Egan lloró e hizo llorar de felicidad a todos los colombianos al convertirse en el primer campeón colombiano del Tour de Francia. Nada menos!
Viva Egan
Viva el ciclismo
Vivan los deportes que hacen brillar los colores patrios en el exterior.