Nuevo gerente regional de Aviatur
por Loor Naissir
Con una amplia y exitosa carrera en el área comercial llegó a la gerencia regional de Aviatur el barranquillero Eduardo Soto Rodríguez, quien hoy tiene el gran reto de convertir a la agencia en un puente valioso para el viajero en esta nueva era de compra online.
Es amante del turismo desde muy joven, oficio que ha desempeñado la mayor parte de su vida, después de haberse graduado en Publicidad y Mercadeo del Politécnico de la Costa Atlántica y de haber cursado seis semestres de Administración de Empresas en la Universidad Autónoma del Caribe.
Llegó a este cargo con las pilas puestas, llamando a sus viejos amigos del gremio, visitando a los fieles clientes y a los que en una oportunidad lo fueron y están inactivos.
Eduardo tiene la disciplina de un militar. Estuvo en el Ejército pero se dio cuenta de que su mundo era el turismo.
Terminó su bachillerato en el Seminario San Luis Beltrán, después de haber estudiado en el Colegio Hebreo.
Es un consagrado deportista. Practica hockey sobre patines desde los 10 años de edad y ha participado en torneos nacionales e internacionales.
Su trayectoria laboral comenzó en Cervecería Polar, después pasó a Coca Cola, y más tarde a Incauca (alimentos y refrescos); en todos en el área comercial.
Llegó al turismo cuando lo llamaron para que fuera el primer director comercial de Assist Card, donde duró 8 años y terminó siendo gerente regional.
Esta firma de asistencia médica internacional lo trasladó a Cali como gerente regional de occidente. Ya estaba casado y para allá se llevó a su familia.
Sin conocer la plaza terminó quedándose cinco años.
De ahí voló alto con mejor proyección: lo llamaron para la gerencia regional de la Aerolínea Aires y no lo pensó dos veces. Regresó con su familia a Barranquilla. Al poco tiempo lo trasladaron a Bogotá como gerente comercial. Iba y venía para no desestabilizar a los niños en el colegio.
Así pasó tres años y Assist Card lo llamó nuevamente como gerente nacional de ventas.
En esos ires y venires, por un tema de salud de su esposa. cerró sus ojos y renunció para estar cerca de ella y de sus hijos, que tanto lo necesitaban.
Su espíritu inquieto lo llevó a emprender: organizó una empresa de mayoreo de paquetes turísticos con sede en Barranquilla.
Hasta allí la historia de Eduardo, porque Aviatur lo llamó hace seis meses para el cargo de director regional.
Tampoco lo pensó dos veces: aceptó gustoso porque este es su mundo.
Comenzó para él una nueva etapa con muchos retos.
Está feliz con su nuevo trabajo y con el bienestar de su familia. Hace veintisiete años se casó con Johanna Rasch, asesora de bienes raíces; y es papá de Eduardo José, de 21 años y María Camila de 17.
Desde que asumió la dirección comercial de Aviatur su celular no ha parado de sonar felicitándolo y deseándole ‘buen viento y buena mar’.