Mañana sabrán que nosotros
“sí nos imaginamos que…”
por Carlos A. Sourdis Pinedo
“Fulanito nunca se imaginó que…”
O “Menganito”, da lo mismo: según Gabriel García Márquez, ésta es una de las fórmulas menos recomendables para comenzar a escribir una crónica o un reportaje.
No sólo por la obviedad de que las sorpresas deparadas por el futuro suelen ser inimaginables sino porque es una frase desgastada por su abuso.
Pero parece apropiada para iniciar este relato. Porque la mayoría de los personajes centrales de esta historia hoy ‘son historia’. Nos miran desde una posteridad que ha sido preservada en fotografías en blanco y negro, tomadas cuando estaban plenos de vida, juventud, sueños, proyectos, esperanzas.
Y hoy disfrutan del descanso eterno.
Fueron precisamente las miradas de esas personas atrapadadas en una posteridad conservada en viejos y voluminos álbumes cariñosamemte organizados por familiares ya desaparecidos, lo que desde hace años despertó el deseo de iniciar un proyecto que permitiera rescatarlas del olvido.
Pero, ¿qué hacer con ellas? ¿Donarlas a un museo?
Esta hubiera sido la opción más obvia (aunque no muy convincente), hasta que surgió internet y sus redes sociales, que hoy nos permiten disfrutar de un gigantesco museo virtual sin movernos de nuestros hogares.
Y el detonante final para iniciar por fin el proyecto fue el confinamiento decretado por la pandemia que nos ha convertido a todos en prisioneros temporales de esos mismos hogares.
“Si no es ahora, no lo vamos a hacer nunca”, pensamos antes de ponernos manos a la obra.
Con la ayuda logística y tecnológica de mi hermana Margarita Cecilia, la memoria de mi madre, Julita Pinedo Rosado —principal ‘disco duro’ del inicio de este proyecto—, y los recuerdos de otros familiares y allegados, se dio inicio al grupo de Facebook ‘Personajes y Ambientes Históricos de Barranquilla’.
Ya se han inscrito casi un millar de personas (algo que —dicho sea de paso— “nunca hubiéramos imaginado” que podría ocurrir en tan sólo dos meses de esfuerzo).
Cada uno de estos afiliados (885 al momento de escribir estas líneas) y sus respectivos parientes se han sumado a una siempre creciente cuadrilla de
obreros dedicados a construir memoria.
Y a restaurar recuerdos, a intercambiar información que vaya tejiendo una historia común de la ciudad, de sus habitantes y sus sitios históricos o tradicionales, escarbando en sus propias colecciones privadas y compartiendo sus contenidos. O simplemente aportando información.
De manera que esas generaciones venideras entiendan que nosotros “sí nos imaginamos que…”
El trabajo exige minuciosidad al máximo, paciencia, dedicación y horas de entrega pero ha sido gratamente recompensado. Y ha tomado vida propia.
Gracias a tod@s. Gracias a la revista LA OLA CARIBE por aportar un enorme grano de arena y difundir y apoyar esta iniciativa.
Pero basta de charla. Manos a la obra.
Cada imagen, definitivamente, dice más que mil palabras.
Años ’70 - El economista y empresario Alvaro Jaramillo Vengoechea con el premio nobel Gabriel García Márquez
1921 - «De la mula al avión» - El piloto de SCADTA (Sociedad Colombo-Alemana de Transporte Aéreo)’ y fotográmetra alemán Herman Küehl. «Burro con aparato de hélices amarrado. Un pequeño recreo para la vista. Interesante que detrás, entre ambos aviones, hay un letrero que dice ‘VALIENTE'» - reza la leyenda escrita de puño y letra por Küehl, sin duda guiado por su intención de hacer sonreír a algunos amigos con esta composición fotográfica.
El comerciante libanes Isaac Saad, quien hizo de Barranquilla su patria chica, abuelo del columnista de El Tiempo y decano de Periodismo y CS de la Autónoma Anuar Saad
1931 - Casi 20 años después de la primera expedición automovilística al vecino Municipio de Puerto Colombia, se inaugura la carretera asfaltada entre Barranquilla y este balneario y sede del muelle que fue «la puerta de entrada de la modernidad a América del Sur», según nos lo recuerda el historiador Gustavo Bell Lemus. La principal forma de desplazamiento entre Barranquilla y Puerto Colombia era el tren que circulaba por la vía ferréa entre las estaciones de Puerto Colombia y la Estación Montoya, vecina de la antigua Aduana de Barranquilla, en el inicio de la hoy llamada Vía 40. La obra se inaugura bajo el gobierno departamental de Juan B. Fernández Ortega, uno de los fundadores del diario El Heraldo. Cabe añadir que cuando este puente tuvo que ser demolido para la ampliación de la vía, hará unos 20 años, exigió el uso de explosivos y varios días de trabajo. Bajo el concreto se hallaban las mismas vigas ‘H’ de acero alemán empleadas en la construcción del muelle.
1924 - Puerto Colombia - Hotel Las Delicias. Pocas personas conservan memoria de este edificio de madera de 5 pisos que fotografiado en ese año por Matilde Rosado de Pinedo, mi tía abuela.
Aprox. 1960 - Boda de Edith McBride Sourdis de Hernández y Alberto Hernández – Les acompañan Jacinto Coba (con gafas), Ana Cristina Sourdis Juliao de Coba, Carmen Alicia Movilla Durán de Sourdis, Cecilia Manotas de Sourdis, Eduardo Sourdis Juliao, David Sourdis Juliao y el candidato a la Presidencia por la Costa Atlántica Evaristo Sourdis Juliao. La damita de honor es Raquel Coba Sourdis.
Años ’20 - Boda Weber - Carbonell - Se desconoce la identidad de todos menos de la primera sentada, Julia Rita Pinedo Gnecco, quien al hacerse monja adoptó el nombre de Sor Gabriel en honor a su padre Gabriel. Tomada del álbum de mi tía abuela Matilde Rosado de Pinedo.
Años ’70 – Curiosa foto: Es la fiesta de Primera Comunión de Marcela Blanco donde aparecen alrededor de un camello: Alejandro Dussan, Víctor Gutiérrez de Piñerez, Juan Carlos de la Hoz, Ricardo Blanco, Juan Carlos Marín, Giancarlo Mazzanti, Jose Manuel Cortés, Alberto Blanco, Donaldo Espinosa, Vanesa Rumie, Ana María Espinosa, Victoria Eugenia Espinosa, Camila Osorio, Marcela Blanco (era su primera comunión) y Alessio Mazzanti. El camello pertenecía a un circo itinerante que lo paseaba por las calles de la ciudad para promocionar su visita a Barranquilla.Se desconoce el nombre del animal.
Carnaval de 1925 – Comparsa ‘Huesos Blancos’ -Ezequiel ‘Cheque’ Rosado Samudio de cuarto arriba, Matilde Rosado Samudio de Pinedo de 9na. y Elisa Roncallo de Rosado de 10ma. De los agachados el 1ero. es Antonio ‘Mono’ Martínez-Aparicio y su esposa Jimeno. Se sabe que también la integraban Leonardo Falquez, Pedro Pérez, Alberto Roncallo Vilar, Héctor Pinedo, Carlos Lafaurie, Francisco Glenn, Armando Dugand, Herman Freund, José Schemell, Jose Antonio Robles, Luis Gieseken, Luis H. Dugand, Emilio Álvarez-Correa y Antonio Angulo Senior.
1947 – Paseo a las Cataratas del Niágara - Héctor Pinedo Gnecco, Matilde Rosado Samudio de Pinedo, la Nena Pumarejo, Alberto Pumarejo Vengoechea. Los Pumarejo son bisabuelos del actual alcalde de Barranquilla, Jaime Pumarejo Heins.
Los emprendedores y visionarios hermanos Goelkel Jones, inmigrantes de Alemania en el siglo XIX, a cuyo impulso se debe la fundación de la Electrificadora de Bucaramanga, la fábrica de Maizena y la marca Bavaria, entre otras empresas.
Años ’20 - La Estrella de la Caridad, entidad apoyada económicamente, entre otros organismos, por la masonería. La Estrella de la Caridad fue fundada por Elvira Sojo, en el año de 1917. Esta institución se dedicó a la ayuda de niños y niñas huérfanos, madres abandonadas y toda persona necesitada — Cecilia Davila, Amirita Carbonell, Angelina Puccini, Carmen Freund, Regina Galofre, Esther Freund, Rafaela Perez, Emilia Baena, Ana Dolores Benedetti, Julita Vives, María del Rosario Abello, Matilde Vengoechea, Rebequita Fuenmayor, Isabel Casola Falquez, Rosita Heilbron, Margot Castellanos, Olga Heilbron, Nena Roca, Enriquetica Vengoechea, María Elana Vives, Adelita Heilbron, Isabel Elvira Sojo, Matilde Pinedo, Ester Abello, Carmen Revollo.
1921 - Primera foto tomada desde el aire no sólo desde Barranquilla sino de toda América del Sur - Autor, ingeniero piloto y fotográmetra Hernan Küel, último de los gerentes de SCADTA
Gabo, Dominguín, Obregón, Cepeda
1952 - Copia del Decreto que otorga título de Villa a Barranquilla, otorgado a Ezequiel A. Rosado, mi bisabuelo, por las bodas de plata de la Sociedad de Mejoras Públicas de Barranquilla, de la cual fue uno de sus fundadores y presidente.
Años 20 - Elicia y Alberto Torres de la Espriella, hermanos entre ellos y amigos cartageneros de la propietaria del álbum, Matilde Rosado de Pinedo
1957 – 17° cumpleaños de Julita Pinedo Rosado - Guido Borrero, Eduardo Rosado, Julita Pinedo, Gloria González, Carlos ‘Rojo’ Fajardo Mejía, Anita Fajardo, Silvia Osorio Carbonell y Fernando Stewart.
Ezequiel Alberto Rosado Molina, empresario, hombre cívico, uno de los fundadores y presidente de la Sociedad de Mejoras Públicas de Barranquilla durante décadas - Un parque de la ciudad lleva su nombre
Años ’20 - Ana Amelia Trucco - amiga de la sociedad de Cartagena de mi tía abuela Matilde Rosado de Pinedo, propietaria del album
1957 aprox. - ‘Yuyi’ Borrero, Carmen Nicolella De Caro, Gloria Gómez, Julita Pinedo Rosado, Beatriz Dugand Argüello, Adelita Renowitzky, Adolfina Gómez, Beatriz Díaz Dugand
1962 - La Voz de la Costa - Fachada - Primera sede, comenzó a transmitir el 15 de octubre desde la calle 72 con 50 esquina
1963 – 31 de dic - Country Club - Luis ‘Lucho’ Nicolella De Caro, Julia Elena ‘Julita’ Pinedo Rosado de Sourdis, Aristides Sourdis Movilla, Abel ‘Abelito’ Carbonell, Maritza Gómez de C
1918 - Carnaval - Señorita Lucila Carbonell, con disfraz de Judith, decapitadora de Holofernes, en baile de fantasía
Las fotos provienen de los álbumes de su familia, de anuarios viejos que su mamá conservaba y de aportes que han hecho los miembros del grupo de Facebook de sus propias colecciones familiares.
Nancy Sojo de McCausland, embajadora de la casa francesa de cosméticos ‘Sisley Paris’ y hermana menor de Myriam Sojo Zambrano, Reina de la Belleza que obtuvo el título de Señorita Colombia para el Atlántico en 1949.
Los paseos en botes recreativos eran una deliciosa entretención para generaciones anteriores. Se espera que la ciudad, que empieza a valorar y a mirar nuevamente hacia el maestuoso Río Magdalena, recobre esta tradición.
A las nuevas generaciones les cuesta creer que donde hoy se halla la urbanización Villa Country haya sido hace décadas el verde paisaje de las canchas de golf del Country Club.
En la primera foto, Club Alhambra, desaparecida joya de la arquitectura árabe, sede social de la comunidad de inmigrantes del Mundo Árabe y sus descendientes, que tanto han contribuido al progreso y apertura cultural de Barranquilla. A continuación, residencia de la familia Noguera – Lópéz, lamentablemente desaparecida de la esquina de la carrera 53 con calle 75 para dar lugar a un edificio y, por último, un edificio residencial que estaba en la carrera 55 con calle 79, ejemplo arquitectónico del modernismo barranquillero. Las viviendas también son, por derecho propio, ‘personajes’ de la historia de la ciudad.