La enfermedad del siglo XXI
Colaboración de Roque Herrera Michel
De unas décadas para acá un riesgo que los seres humanos están corriendo es el de sobresaturarse de información lo cual en vez de facilitar la comprensión de la realidad, lo que hace es embotar la mente y hacer perder la capacidad de procesar tanta información.
Es una situación que se vive a diario cuando nos vemos bombardeados masivamente y sin saber qué hacer ante información de todo tipo y fuentes que nos llegan.
Este fenómeno real del siglo XXI fue bautizado como ‘infoxicación digital’ por el especialista en información español Alfons Cornella. También se le conoce como ‘infobesidad’ o síndrome de sobrecarga informativa.
Fue descubierto a partir del nacimiento de la era digital que emite cada segundo tan alto volumen de información que es casi imposible de asimilar o digerir por las personas que la reciben.

LA ERA DE LA INFORMACIÓN Y EL CONOCIMIENTO DIGITAL
La sociedad en su evolución ha ido pasando de la era agrícola, después a la industrial hasta llegar ahora al predominio de la tecnología informática digital y del conocimiento. En esta época la información nos invade desde todos los frentes: medios de comunicación, internet, redes sociales, telefonía celular, libros, la realidad cercana, etc.
Según una investigación de la Universidad de Berkeley (California) la información generada entre los años 1.970 y 2.000 fue similar a la que generaron los seres humanos durante todo su prehistoria.
Los expertos en información clasifican en tres categorías la información que nos llega:
- Información útil y de valor (trascendente y útil a mi área de desempeño).
- Información útil – sin valor (real pero no valiosa para mí. Temas científicos y veraces que no tienen que ver con mi esfera laboral o de interés).
- Información basura o ruido (de dudosa procedencia y baja calidad: hiper-publicidad, fake news, spam, banners, pop-ups).
Para tener una adecuada adaptación a la realidad nuestro cerebro debe procesar esa información para lo cual recepciona, evalúa, filtra, clasifica, da significado, propósito y utilidad a la misma, para utilizarla en la toma de decisiones en los campos personal y laboral.
La cuestión es que el exceso o sobrecarga de información está generando en los humanos una infoxicación que impide profundizar en los temas que aborda. La invasión o sobredosis de información que intentamos atender se vuelve tan inmanejable que, al final, colapsa la mente y termina la persona angustiándose, afectando la calidad de su producción intelectual y causando una gran incertidumbre por el temor de perderse de información que quizá sea importante para sus intereses.

SINTOMAS DE LA INFOXICACIÓN DIGITAL
Entre los principales síntomas de este abrumador fenómeno psicológico del siglo XXI se encuentran:
- Disminución de la capacidad de concentración.
- Estrés y constante sensación de bloqueo o parálisis mental al vernos superado por tantas fuentes de información imposibles de controlar.
- Ciberdependencia. Enorme cantidad de tiempo diario conectado al internet, redes sociales, wasap, medios de comunicación, etc. ya sea por computador o smartphone. Miedo a perderse algo y estar desactualizado lo cual conlleva a una angustia por estar informado día y noche.
- Dificultad para decidir por dónde empezar a organizar y discriminar la calidad de las fuentes de información que nos llegan.
- No profundización en la comprensión del tema que tocamos, quedándonos en lo superficial.
CÓMO EVITAR INFOXICARNOS DIGITALMENTE
a) dentifique cuidadosamente con sus colegas las fuentes de información fiables existentes en internet. Utilice programas de rastreadores de contenidos de fuentes reconocidas por su fiabilidad.
b) No se disperse ni pierda el control sobre la información que ingresa a su cerebro. Limite el tiempo de internet así como el número de fuentes de información por consultar: con 2 o 3 fiables es suficiente.
c) No tenga tantas ventanas abiertas en su computador. Distinga qué consultas puedes hacer a través de internet y determine qué información es válida y cuál aporta únicamente ruido.
d) Tener un criterio formado y de una lectura crítica es vital para evitar la infoxicación. Bloquee las fuentes de información poco fiables.
En síntesis la era digital tiene infinidad de beneficios pero nos expone a que haya una avalancha de contenidos a golpe de clic. Solo de nuestra habilidad cerebral para saber gestionar debidamente esa información depende ponerle freno a esa nueva afección del siglo XXI: la infoxicación.
roquehmichel@hotmail.com