por Loor Naissir
En la época en que la mujer se casaba y se dedicaba solo a la crianza de los hijos, Cecilia Martínez Aparicio de Celia desafió esa costumbre: se despertaba bien temprano para organizar las tareas del hogar y con la venia de su esposo se iba con él a la fábrica de calzado que tenían en el Centro de Barranquilla.
Después los esposos Celia abrieron su almacén de zapatos Trevi con diseños exclusivos de la fábrica familiar. Y ella estaba al frente con su gran amabilidad y su don de gentes.
El almacén desapareció muchos años después para dar vida a un proyecto de sus hijos, Ricardo y Carla, quienes abrieron un restaurante con los sabores de sus ancestros italianos: Nonna Rosa.
Sus cuatro hijos son brillantes y reconocidos en lo que hacen: Antonio es presidente de Promigas; Gian Piero, presidente ejecutivo de Serfinansa; Ricardo, empresario de la gastronomía; y Carla, directora de la organización del Carnaval, que este año cerró con ‘broche de oro’ esta grandiosa fiesta que une a los barranquilleros. Ceci, como la llaman sus amigas, es una gran dama, culta, elegante, viajada y con un alto grado de servicio a la comunidad, vocación que heredó de su mamá, Cecilia
Ester Echeverría de Martínez Aparicio, una de las voluntarias de la Cruz Roja en el Atlántico, creadora con un grupo de señoras de los festivales gastronómicos.
Hoy Cecilia trabaja para Ayudemos, fundación sin ánimo de lucro que construye casas a familias de muy bajos recursos económicos en un barrio vulnerable de la ciudad.
Ella podría decir a los cuatro vientos: Misión cumplida: 4 hijos realizados, 3 nueras muy cercanas, 12 nietos y 2 bisnietos, y un esposo amoroso, Antonio Celia, con más de 60 años de casados, que le pone humor a sus años dorados y dedica el tiempo que quiere a escribir sus nostalgias en El Heraldo; y ella es su primera lectora! Más que merecido este espacio para destacarla.
Ceci: disculpa mis imprecisiones!!