La flauta de millo se viste de gala
“Los aires de este instrumento ancestral se escucharán por el mundo interpretado como debe ser, por músicos profesionales en orquestas y música de cámara”.
Este es el sueño hecho realidad de Carlos Alberto Insignares Heredia, Licenciado en Música, escritor e investigador de las sonoridades tradicionales de Colombia.
Después de 28 años de vida artística decidió, en 1993, reunirse con maestros de la talla de Pedro Ramayá Beltrán.
De esa y muchas otras experiencias sonoras obtuvo como resultado la colección de sus libros titulada: ‘Pedagogía para la memoria interpretativa de la música tradicional colombiana’.
“Consta de 5 series y 15 volúmenes como herramienta didáctica en el proceso de la enseñanza y aprendizaje de la música tradicional colombiana para ser aplicados por músicos de conservatorio, académicos y virtuosos de la música interesados en su interpretación; y para llenar el vacío que existe sobre la música folclórica escrita en el pentagrama, ya que en la mayoría de los casos nace desde el empirismo y la imitación sonora; por eso abarca no solo el Caribe colombiano, sino también sonoridades de los Andes y el Pacífico colombiano con música de flauta de millo, gaitas o kuissi, acordeón, clarinete, entre otros instrumentos”.
El virtuoso músico estuvo en Combarranquilla, sede Boston, haciendo el lanzamiento de sus textos con el fin de promover un acercamiento desde lo pedagógico / formativo de los interesados en profundizar el aprendizaje de la música tradicional colombiana.
Su interés es incentivar a músicos a partir de la lecto-escritura musical, y
realizar un conversatorio didáctico que conlleve al intercambio de saberes relacionados con la música tradicional de nuestro país. También,
crear la gran familia musical del Caribe colombiano en torno a la metodología y pedagogía del folclor según la investigación realizada por él.
Carlos se inició como intérprete de la música folclórica en la década de los 90; acompañó a diversas agrupaciones musicales, entre las que se destacan los grupos de danzas de las universidades del Atlántico, Libre y del Norte, y organizaciones como Atradanza (Asociación de trabajadores de la danza). Ha sido cañamillero oficial en la Tarde de danzas y Noche de cumbias en el marco del Carnaval de Barranquilla.
La investigación de las sonoridades tradicionales es un llamado que desde muy joven despertó en él cuando observaba a los diestros músicos que amenizaban las fiestas patronales de su natal Baranoa (Atlántico) en la búsqueda de las raíces musicales y de las formas interpretativas que identifican al Caribe colombiano. Es así como se da a la tarea de llevar al pentagrama cada canción que interpretaba, para después ser corregidas por músicos académicos que convalidaron su ejercicio.
Lanzamiento de sus textos de ‘Pedagogía para la memoria interpretativa de la música tradicional colombiana’ en Combarranquilla Boston
fotos Jairo Guzmán





