una fruta muy nuestra
Además de aguacate, que sigue en cosecha, los vendedores ambulantes que recorren las calles de Barranquilla ofrecen una fruta muy tropical: la papaya.
Lo más curioso es que muchos de ellos la protegen dentro de sus mochilas o morrales. No la exhiben en sus poncheras que llevan sobre sus cabezas; a lo mejor para que no se caliente por el inclemente sol.
Esta fruta tropical es de forma ovalada o aperada, mide entre 10 y 20 centímetros y pesa normalmente entre 500 y 1.000 gramos, aunque puede alcanzar los 5 kilogramos.
Tiene la piel fina y su color varía entre el verde amarillento y el naranja. La pulpa es roja anaranjada o amarilla, dulce y jugosa.
Beneficios
- Es un diurético porque posee agua.
- Aumenta las defensas naturales por su vitamina C.
- Mejora la salud de la piel por la vitamina A.
- Es antioxidante y se utiliza para prevención de enfermedades cardiovasculares.
- Contiene calcio, magnesio, potasio y fósforo.
- Mejora el estreñimiento.
Su consumo excesivo puede causar un efecto laxante poderoso en los intestinos y provocar irritación gastrointestinal, hinchazón, dolores y diarrea.
En Santa Lucía, Atlántico, y en otras localidades es usual encontrar cultivos de papaya. Por eso la vemos en los supermercados y en las tiendas de barrio.
Consumamos lo que producen nuestras tierras, porque ayudamos a nuestros campesinos.