Pero… los jóvenes no pueden ir por falta de recursos!
¿Quiere apoyarlos?
¿Quiere apoyarlos?
Cuenta de ahorros bancolombia: 769-000077-88
Fundacion IQ

Colaboración de Carlos A. Sourdis Pinedo
En barranquilla existe uno de los mejores equipos estudiantiles del mundo en este campo tecnológico.
Los jóvenes de la ‘Fundación IQ’ ven en riesgo sus probabilidades de participar en la Feria de robótica más importante del Mundo, en Dallas, Texas, Estados Unidos.
El equipo barranquillero de robótica, uno de los mejores competidores a nivel internacional, tiene su sede en la Calle 84C No. 42B1 -119 en lo alto del barrio Los Nogales. Y muy pocos nativos lo saben.
Esta es la dirección de la ‘Fundación IQ,’ en donde un grupo de niños, y también de adolescentes entre los 13 a los 19 años, viene acumulando desde hace casi 5 años distinciones por sus creaciones tecnológicas. Concretamente, por ser uno de los equipos que diseñan, fabrican, entrenan y controlan algunos de los mejores robots del planeta a nivel estudiantil.
Compiten ‘de tú a tú’ con equipos de más de 40 países; entre otros, Estados Unidos, Canadá, Japón, Corea del Sur, China, Taiwan, Francia, Alemania… Por mencionar sólo algunos que son líderes en el campo de la informática y la robótica.

Desde 2019, estos representantes del talento tecnológico barranquillero vienen ganando toda suerte de premios y distinciones.
Lo sorprendente, en realidad, no es que demuestren tanto talento. El talento abunda en la Costa Caribe. Lo verdaderamente inesperado es que lo hayan logrado a pesar de que no que reciben ninguna financiación del sector privado ni el oficial.
El presupuesto con el que se mantiene y funciona la ‘Fundación IQ’ proviene exclusivamente -hasta ahora- de los padres de los alumnos de distintas disciplinas, procedentes de varias instituciones educativas (desde el SENA hasta la Universidad del Norte).

Son jóvenes a quienes les parece más divertido dedicar su tiempo a la informática, la ingeniería de sistemas, al diseño tecnológico, la matemática, los videojuegos y a la ciencia que a otra actividad recreativa.
Pero quizá en este mismo hecho se encuentre la explicación de por qué este talentoso grupo ha pasado hasta ahora tan desapercibido. De hecho, uno de los instructores y líderes de la Fundación, Héctor Avendaño, sonríe cuando admite que la ‘Fundación IQ’ podría ser calificada como “un club de nerds”.
“Pero, no te equivoques”, advierte Avendaño: “Aquí también tenemos campeones de Tae Kwon Do, jugadores de baloncesto y jóvenes que practican todos los deportes, además de las actividades necesarias para que exploten sus habilidades tecnológicas”.
Quizá resulte sorprendente que, a pesar del número de triunfos y distinciones que han obtenido a nivel nacional e internacional, ahora mismo sus aspiraciones de asistir y competir entre el 25 de abril y el 4 de mayo con el robot que han creado en el Campeonato VEX, o Mundial de Robótica VEX (Robotics World Championship) de Dallas, Texas (el más importante del mundo en cuestiones de robótica a nivel estudiantil), estén en peligro de no hacerse realidad debido a la falta de financiación.
Sus rivales, por el contrario, cuentan con el músculo financiero y el conocimiento tecnológico que aporta el pertenecer a internacionalmente prestigiosos institutos de educación superior como el Massachussets Institute of Technology (MIT), la Universidad de Michigan, la Universidad Japonesa de Tsukuba, el Korea Institute of Robotics & Technology, la de Harvard…, por mencionar tan sólo algunos destacados ejemplos.
En otras palabras, si se comparan los recursos que la ‘Fundación IQ’ tiene a su disposición con los que poseen estas prestigiosas instituciones educativas, nuestros representantes de la Costa Caribe están trabajando ‘con las uñas’. Y saben que se enfrentarán a más de 2.900 equipos compuestos por unos 29.300 jóvenes de las mejores instituciones del mundo en este campo.
Pero esto no ha sido obstáculo para que demuestren su calidad, recursividad e ingenio a nivel internacional, imponiéndose (en el Torneo Internacional de Medellín) a instituciones de países que siempre han estado a la vanguardia en el campo de la robótica y la tecnología.

Se busca patrocinio
20.000 dólares es aproximadamente el presupuesto que necesitan para costear transporte, alojamiento y logística. Esta suma es necesaria para cubrir los gastos de seis miembros del equipo y dos instructores, y para dejar el nombre de Barranquilla muy en alto a nivel internacional. No el de Colombia. ¡El de Barranquilla!
Aunque a nivel nacional y también internacional han demostrado ya que sus conocimientos, habilidades y capacidades son muy avanzadas. “Tal vez esto es algo de lo que el público en general no tiene mucha información, porque pertenece al campo de la ciencia y la tecnología”, explica Claudia Martínez Lux, una de las mentoras e instructoras de la Fundación.
“En esta Fundación, el propósito es que los niños crezcan intelectualmente, especialmente dirigiéndonos a los niños y jóvenes que demuestran afinidad con la tecnología. Aquí les brindamos los espacios para que puedan desarrollar y demostrar esas habilidades. Es un proceso largo, de prueba y error”.
En cuanto a la escasa financiación, por su parte, Héctor Avendaño sugiere que quizá exista algo de falta de conocimiento entre las empresas del sector privado sobre el trabajo que la ‘Fundación IQ’ viene haciendo en materia de Educación STEM, que por sus siglas en inglés es el acrónimo de ‘Science, Technology, Engineering and Mathematics (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas). Un área que continúa creciendo ya que los egresados de estos campos tienen alta demanda en el mercado laboral. El campo ha registrado un crecimiento del 17% según el Departamento de Comercio en los Estados Unidos. “Las empresas de aquí quizá no entienden la importancia de lo que estos chicos han venido haciendo”.
Adrián Martínez, estudiante de Manufactura del SENA, es uno de los ‘coachs’ o mentores del equipo y se encarga de aportar las explicaciones sobre cómo hacer el proceso de diseño y generar una “lluvia de ideas”. Recordó que en 2019, este equipo fue campeón al Premio de la Excelencia en el Encuentro Internacional de Robótica que se llevó a cabo en Medellín. “Ahí fuimos campeones de seis de los siete premios que se entregaron: Premio a la Excelencia, Premio al Mejor Trabajo en Equipo, Premio al Mejor Diseño, al Mejor Autónomo, a las Mejores Habilidades y, además, el Premio otorgado por los Jurados…¡Arrasamos!”
Cabe añadir que el 80% del puntaje que el Jurado otorga en estos concursos depende de la precisión y calidad del Libro de Ingeniería que los alumnos deben redactar y presentar junto con el robot construido. Este libro, básicamente, es un manual de instrucciones que permite a cualquier persona que tenga los conocimientos y materiales necesarios construir una réplica exacta al robot presentado.
Fue precisamente este exitoso resultado lo que hizo que los jóvenes de la ‘Fundación IQ’ obtuvieran el cupo para asistir a la Feria de Robótica de Dallas.
Es una lástima que este cupo se podría perder por la falta de financiación.
La competencia
En la sede de la Fundación existe una replica exacta de la cancha ‘deportiva’ en donde el robot que han fabricado tendrá que enfrentarse a sus competidores: una especie de cuadrilátero de 4 metros por 4 metros con dos canastas en esquinas opuestas y una serie de platos o discos amarillos distribuidos en el suelo.
Gana el equipo cuyo robot, guiado por control remoto, consiga recoger e introducir en su canasta el mayor número posible de estos discos en su propia canasta, arrojándolos (no depositándolos), además de poner en práctica una estrategia para evitar que los puntos adquiridos sean ‘robados’ por el equipo contrario.
Al respecto, explica Claudia Martínez Lux que el diseño para hacer que el robot recoja los discos y consiga lanzarlos a la canasta respectiva, es algo que los alumnos deben resolver por sí solos: “No existen instrucciones, todo depende de su creatividad y de los conocimientos que les brindamos en el campo de la robótica, de la informática, la programación, la matemática… pero el diseño del prototipo y cómo resuelven el reto queda totalmente en sus manos”.