“Hay que gozarse la etapa de bebé”
por Loor Naissir
Hace cinco años la bella barranquillera Andrea Bornacelli Samudio, diseñadora de modas con especialización en asesoría de imagen, le dio el sí al empresario caleño Alejandro Sardi Cruz.
Fue una boda de ensueño. Se conocieron cuando ella era la gerente de la tienda de decoración BoConcept, de la familia de él.
LA OLA CARIBE registró el hermoso matrimonio en el Teatro Adolfo Mejía en Cartagena.
Decidieron radicarse en la capital donde iniciaron un nuevo negocio: una franquicia de Kare, tienda de muebles, iluminación y accesorios de decoración fabricados en Alemania, y de la que ella es la gerente de visuales.
Desde un comienzo presentían que el primero sería una niña porque “de ambos lados de la familia predominan las mujeres”. Y no se equivocaron.
La primogénita es la graciosa Bianca, quien acapara la atención de las familias de ambos.
“Recuerdo que estábamos con una tía de mi esposo cenando en la casa y tenía dos días de retraso. No me aguantaba la curiosidad, pedí una prueba de embarazo a domicilio y me dio positiva; quedé pálida de la felicidad. Mi esposo, al ver que no regresaba a la sala, fue a ver qué pasaba y se enteró enseguida. Muy emocionados guardamos la noticia por tres meses y después la compartimos a todos nuestros familiares y amigos cercanos”.
Habían tomado la decisión de empezar a buscar un mes antes de quedar embarazada. “Estábamos esperando la noticia ansiosos. Llegó en un buen momento, cuando ya nos sentíamos preparados para pasar a ser papás”.
Andrea cuenta que su embarazo fue muy tranquilo; trabajó, bailó, comió de todo, viajó y disfrutó esta hermosa etapa. “Fui muy afortunada de no tener ningún síntoma ni presentar complicaciones”.
Para ella la maternidad la ha hecho una mejor persona; “ahora soy más sensible y consciente de mis actos y de las consecuencias que pueda traerle a mi familia; antes de tomar cualquier decisión pienso en ella”.
Se siente afortunada y muy agradecida con Dios porque su niña es sana. “Tomó leche los primeros seis meses, después empezamos con papillas de frutas y verduras hasta que llegaron los sólidos. Hoy come de todo, trato de hacerle todo natural en la casa y en lo posible que todo sea orgánico.
Mi esposo es el recochero de la casa y mi alcahueta #1. Me ayuda con todo lo que necesite en el momento oportuno. Es el mejor papá y esposo que la vida me ha podido dar”.
Lo que más disfruta Andrea es la felicidad de su pequeña, ver su sonrisa; esa expresión no tiene precio; hace que todo valga la pena.
“Como madre quiero lo mejor para ella, que sea feliz, independiente, segura de sí misma, que sea sensible, que disfrute las cosas sencillas de la vida, y que sea amorosa y humana”.
Con el embarazo la bella mamá subió doce kilos. Cuando nació Bianca bajó seis kilos y los otros seis los bajó en cuatro meses, comiendo saludable y retomando su rutina diaria. “No hago mucho ejercicio, prefiero cuidarme con la comida y teniendo un estilo de vida activo”.
Bianca está muy mezclada. Hay personas que le dicen que se parece a ella y otras, que al papá. “Lo que sí estoy segura es que su nariz se parece a la mía y se ríe como yo, frunciendo la nariz”.
La recomendación que Andrea le daría a toda mamá es que disfruten cada etapa; los bebés crecen muy rápido. “Que no se den tan duro. Uno siempre va a querer lo mejor para los hijos y hay momentos en los que de pronto las cosas no salen como se lo esperaban, pero deben estar tranquilas que todas las decisiones que tomen son las correctas. Después que todo lo hagamos con amor, todo va a estar bien”.