le apuesta a Puerto Colombia en gastronomía
Detrás del Santuario Mariano Nuestra Señora del Carmen de Puerto Colombia, una linda iglesia cuya cúpula se ve entre las casas antes de llegar a la plaza principal, se encuentra el lugar de las delicias de sal y dulce: el Café del Puerto.
Fue acondicionado por Álvaro Ibáñez Donado hace seis meses para llenar un vacío en esta población, hacia donde va el crecimiento de Barranquilla.
Puerto Colombia fue fundada en 1888 por el ingeniero cubano Francisco Javier Cisneros, quien con el comienzo de la construcción del muelle, dio paso al terminal marítimo más importante de Colombia en las primeras cuatro décadas del Siglo XX y a un municipio de permanente desarrollo con la pujanza y la alegría propia del Caribe. Puerto Colombia le trae añoranza a muchos. Porque allí los barranquilleros y turistas iban a ‘temperar’, como decían, en vacaciones.
Esos recuerdos llevaron a Álvaro a abrir un restaurante trayéndose a la chef María Paula Luna, a quien conoció cuando él era director del programa de Gastronomía de la Universidad de La Sabana. Terminó montando ‘Café del Puerto’ después de haber emigrado a Bogotá a los 18 años cuando se fue a estudiar ingeniería industrial en la Universidad de los Andes y de haber trabajado dos años en San Francisco y otros dos en Nueva York, EE.UU, donde hizo maestría en Hospitalidad en hotelería y restaurantes y Administración en bebidas y alimentos.
Todos esos conocimientos los puso en práctica en la Clínica Santafé, a nivel universitario y en Crepes & Waffles, donde fue director de creatividad e innovación. Pero un día decidió regresar a su tierra para disfrutar a sus papás, Álvaro Ibáñez y Maritza Donado, trabajadores incansables: su papá en la preparación de mermeladas de guayaba; y su mamá, veterana ejecutiva de seguros.
Hoy atiende su restaurante, asesora a su papá en las mermeladas para que empiece a exportar y sigue con sus consultorías en capacitación gastronómica y operación de restaurantes.
El restaurante en Puerto ha sido un oasis para chicos y grandes. No solo atienden allí mismo con un agradable ambiente con aire acondicionado y todo impecable. También venden almuerzos a domicilio a precios cómodos. En Café del Puerto se preparan los sánduches con un pan traído de Francia. Una delicia!!! Y también ofrecen una variedad de postres. El día que fuimos a entrevistar a Alvaro llegó de Barranquilla una pareja motivada por Instagram para hacer un programa diferente y quedaron fascinados! Como a las tres hizo su entrada el artista Alex García con unos invitados, entre ellos dos niños; todos pidieron postres. Y así sucesivamente fueron llegando los comensales. Fue un domingo!