pañoletas con sello propio
por Valeria González Rubio (ep)
Creció adentrándose en la pintura. Desde los 12 años empezó su pasión por este arte, creando sus propias obras y diseños en óleos y acuarelas.
Siempre tuvo claro que algún día crearía su propia marca. Es por ello que estudió diseño de moda en La Salle College en Bogotá e hizo una especialización en Marroquinería y Calzado en Arsutoria School en Milán, Italia.
Al volver, Alessandra empezó a trabajar en su nuevo proyecto, al cual le puso el nombre de Bolsch, una mezcla entre sus dos apellidos Bolívar y Schembri y que sin duda sería el comienzo de una nueva experiencia.
Bolsch es una marca que se centra en vender pañoletas ciento por ciento de seda italiana, estampadas en España, con los diseños originales hechos por ella en Barranquilla.
Estos diseños son un ‘mixed media’, producto del juego de acuarelas con dibujos digitales.
Su primera colección se llama ‘Omaggio’, homenaje en italiano, debido a que cuando estaba comenzando con el proyecto su abuelo italiano falleció y decidió sacar su primera colección en honor a él y a su abuela quien también había fallecido años atrás.
Por eso en esta primera colección ofrece cuatro tamaños de pañoletas y quince diseños diferentes, y todas giran en torno a Italia. Con formas y representaciones italianas, características como las góndolas, el Coliseo Romano, las aceitunas, los tomates, el ‘gelato’,
el vino y los limones. “Todo ha sido un proceso interno. A la hora de diseñar hago un bloqueo de mi exterior para poder centrarme en diseños propios y únicos”.
Una parte de la identidad de la marca es el diseño de La Bambina, quien es un personaje que posiblemente se encuentre en todas las próximas colecciones y que trata de mostrar la niña interior que todas tenemos: creativa, curiosa, en busca de cosas nuevas, bellas y puras.
En octubre será el lanzamiento de su nueva colección de pañoletas con las que intenta contar una historia referente a la luna, la cual también hace parte de la identidad de la marca. “Creo en la luna, porque tiene influencia sobre muchísimas cosas, como la marea y los cultivos. La luna cambia la personalidad y cuando es luna llena las cosas se concretan, se sellan y pasan. Es por esto que quiero transmitir magia y mística, que las cosas se pueden realizar; que quienes la usen sientan esa magia y buenas vibras por medio de la pañoleta”.
Alessandra comenzó con ellas porque ha sido un accesorio que ha coleccionado y que le ha llamado la atención por su versatilidad. Puede usarse de muchas maneras: como bufanda, en la cabeza, en el cuello, en el pantalón, alrededor del cabello, como moña, entre muchas otras formas. “Me gusta el lujo, las cosas de alta calidad, bien hechas y que le prestan atención a los detalles”. Todo esto se ve reflejado en su marca que ahora se centra en pañoletas, pero en un futuro también quiere crear otros accesorios como bolsos y zapatos. Sin embargo, está en proceso y en busca de apostar por el diseño de gafas, siendo ésta su próxima aspiración.
Alessandra vende sus pañoletas únicamente en Colombia, pero espera expandirse en un futuro.
Con el apoyo de su mamá, Gisella Schembri y el resto de su familia, espera seguir desarrollando esta marca de lujo asequible que apenas está comenzando.
fotos cortesía de Natalia Ochoa y Daniella Benedetti
Modelo Laura Mattos
Maquillajes Jorge Romero y José Amarís
























