por Mónica Urquijo
Escribir sobre la experiencia de tejer redes sociales, pero humanas, y no esas que han tergiversado la verdadera comunicación,
podría decir que es la mejor recompensa espiritual que recibo día a día.
Me encanta, lo disfruto y gozo, desde el proceso de preparar nuestras fibras, repartirlas, recogerlas, transportarme a las afueras recorriendo caminos verdes, naturales, recordar lo bello y exuberante de nuestros campos.
Y lo mejor, le perdí el miedo a manejar yo misma y llegar a mis grupos con facilidad e inmediatez.
Ahora, lo mejor de esta labor: sí, sus productos son nuestro fin de negocio, pero detrás de esto para las madres cabeza de hogar, quienes tejen desde sus casas, sin descuidar sus hogares, las vuelve productivas e independientes, un sentimiento de orgullo y satisfacción a toda la familia y es un aporte importante de trabajo social que me hace inmensamente feliz.
Conocer historias de vida, de agradecimiento por este trabajo, de formación y educación de estos hijos de madres tejedoras, que se han desarrollado ejemplarmente como estudiantes dentro de hogares sanos y agradecidos, esto vale para mí lingotes de oro desde el cielo.
Este trabajo que estamos realizando viaja a Grecia, a la isla Chania y fue un contacto adquirido en París en la Feria Maison et Objet, donde participamos en un stand organizado por Procolombia y apoyados por la Gobernación del Atlántico, la primera dama Liliana Borrero y la Secretaria de Mujer, Zandra Vásquez.
Seguiremos a una feria en New York el próximo año, y estamos adelantando gestiones con otras ciudades de Estados Unidos; ya que la red está grande, comprometida y lista para responder pedidos importantes.
Estamos demostrando que con fe y amor a nuestros talentos sí se puede .
Y exportamos naturaleza colombiana con artes que sanan el alma y los hogares.
Les comparto alguno de los hoteles que con felicidad y orgullo le trabajamos para su próximo proyecto! Y que ha servido para que 100 mujeres cabeza de hogar crezcan y mejoren su calidad de vida.
Mi mensaje es:
El mundo cree en nosotros; colombianos: crean y apuéstenle a su país.
















































